En el río Juan Díaz no se ven más niños y adultos disfrutando de un rato ameno. Sus aguas son hoy día el depósito de excretas y todo tipo de elementos contaminantes.
La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) determinó que el alto nivel de contaminación en sus tramos medios y cercanos a la desembocadura se debe a la actividad de empresas y talleres, que vierten sus aguas residuales sin más ni menos.
La directora de Calidad Ambiental de la ANAM, Ileana Taylor, dijo que esto puede deberse a que antes no existían normas y las actividades industriales descargaban en el cuerpo de agua más cercano, incluso muchas empresas que tienen más de 50 años en Juan Díaz vertían sus aguas sin tratamientos.
Expertos consultados señalan que las empresas que actualmente están en el negocio, "monopolizaron tanto el mercado, que no permitieron que entraran nuevas generadoras".
"Esto fue una política muy mal llevada, y ahora estamos viendo las consecuencias", afirmó, Urrutia.
Por ello, y con el objetivo de expandir el mercado, destacó que se han tomado algunas medidas como licitaciones y la adjudicación de contratos para la construcción de plantas de generación.
El funcionario reveló que actualmente se construye una planta térmica y una hídrica.
"Si no hubiésemos hecho nada, tendríamos momentos de escasez de energía, pero eso no se vislumbra en el 2007", reiteró.
Para Thabanne Beitía, coordinadora de la Comisión de Ahorro Energético de la Contraloría, lo más preocupante es que de haber algún inconveniente con alguna de las generadoras, o de darse un consumo inesperado, "nos quedaríamos sin energía para el próximo año", lo que puede traer consigo una serie de apagones.
Según la Comisión de Política Energética del Ministerio de Economía y Finanzas (COPE), el crecimiento del consumo anual está entre 5% a 7%, es decir, unos 50 MW.
Cálculos de ETESA indican que para el 2007 el consumo de energía se estima en 988.7 megawatts (MW), mientras que para el 2008 se consumirán unos 1, 042 MW.
Esto todavía no coloca al país cerca del consumo máximo de generación, que es de 1, 302 MW.
De acuerdo con la representante de la Comisión de Ahorro Energético de la Contraloría, el ahorro es la solución para evitar la falta de energía.
Por ello, Beitía recomienda apagar las luces que no se necesiten, comprar aparatos eficientes, y utilizar bombillos que consuman menos energía, a fin de reducir los costos.