(Especial para Panamá América - Roma, Italia)
Panamá no tendrá un rol activo en el proceso en el que se investiga el supuesto soborno a autoridades de Panamá por parte de directivos de Finmeccanica en 2010, durante la gestión del expresidente Ricardo Martinelli.

A diferencia de lo que informó ayer mediante un comunicado de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, en el que aseguró que la República de Panamá participará de forma activa en el proceso, el Código Procesal Penal de Italia indica que el papel de Panamá será “pasivo”, dejando el protagonismo a las partes involucradas: el Ministerio Público y la defensa de los dos acusados, los italianos Valter Lavítola y Paolo Possezzere, exdirector comercial de Finmeccanica.
Panamá perdió la posibilidad de ser parte del juicio el pasado 27 de junio
Es decir, el Gobierno de Panamá no tendrá voz dentro del juicio.
De cualquier forma, el gobierno de Juan Carlos Varela –que aceptó pagar 323,000 dólares a los abogados extranjeros para que sigan el juicio en Italia- presentó como un “triunfo” el haber sido aceptado en el juicio como “persona ofendida”, tras haber presentado anteayer, a través de los abogados de la firma Hogan Lovells Studio Legale, un escrito ente la jueza Adele Rando.
En la misma línea se manifestó anteayer el diario La Prensa, a través de su corresponsal en Italia, Victoria Isabel Cardiel, quien aseguró que Panamá tendrá un papel “semiactivo” (sic). El texto publicado por este periódico es similar en sus partes –con párrafos casi idénticos- al comunicado de prensa que emitió la Cancillería del Gobierno panameño.
Sin embargo, el Código Procesal Penal de Italia indica en su artículo 90 que el papel de “persona ofendida” solo permite participar en el juicio en forma pasiva, y no ser “parte” o “constituirse” como parte activa del proceso, figura que sí está representada en el artículo 74 del Código Procesal Penal del país europeo.
Entonces, según el Código, Panamá no tendrá derecho a la palabra ni a llamar a testigos ni a preguntar en forma directa a los imputados ni a pedir indemnización ni a aportar en forma directa pruebas al proceso.
Tampoco podrá apelar la sentencia (artículo 527 del Código Procesal Penal de Italia), aunque podrá pedir al fiscal -y este no tiene obligación de hacerlo- que lo haga.
Sí puede, en cambio, acceder al expediente, estar presente en las audiencias públicas y presentar escritos y preguntas a través del fiscal.
Panamá perdió la posibilidad de ser parte del juicio –en el que se investigan contratos firmados entre Finmeccanica y el Estado de Panamá en 2010- una vez que comenzó el proceso en la Segunda Sección Penal del Tribunal de Roma, el pasado 27 de junio.
A pesar de ello, Varela contrató a un conocido bufete de abogados para seguir el juicio italiano (según se decidió en el primer Consejo de Gabinete del actual gobierno, el pasado 2 de julio) en un caso que se dio durante el gobierno de su principal enemigo político y exaliado, Martinelli.
Aguilera informó de forma errónea que Panamá participará en el caso
El ministro afirmó que el Estado no será ni espectador ni ‘mirador de piedra’.
“No somos espectadores ni mirones de piedra. Vamos a tener participación activa”, informó el ministro de Seguridad Pública, Rodolfo Aguilera.
El ministro explicó a los medios de comunicación: “Yo creo que es la aceptación del juzgado de que Panamá fue una víctima dentro de este asunto”.
Es la lectura que el ministro Aguilera le da al hecho de que el Estado panameño logró ser reconocido como parte ofendida.
“No somos espectadores ni mirones de piedra… Vamos a tener participación activa”, añadió.
Esto envía el mensaje de que Panamá se siente “ofendida y humillada”, y que exige justicia. “Se abre un nuevo camino de posibilidades”, anunció Aguilera.
El próximo 16 de diciembre, el proceso continuará en el Tribunal de Roma, cuando testifiquen Giovanni Meliado y Elena Napolitano.
Meliado fue el abogado que ayudó a Lavitola a crear la empresa Agafia Corp. en Bulgaria, mientras que Napolitano estaba a cargo de la Unidad Operativa de Procesos Comerciales de la empresa Finmeccanica.