Aunque Panamá no es visto como un país donde se reporten muchos secuestros, la realidad está cambiando, pues sólo en el 2007 se registró un aumento de 55% de este tipo de delito,
Las estadísticas reveladas por la Policía Técnica Judicial (PTJ), detallan que en el 2006 se registraron 13 plagios, mientras que el año pasado la cifra fue de 29 secuestros denunciados.
"En la inmensa mayoría de los países, los familiares prefieren negociar con los secuestradores", señaló Jaime Abad, ex jefe de la Policía Nacional (PN).
Asimismo dijo que los secuestros en Panamá son más comunes en la comunidad china, como resultado de las deudas de juego.
"La mayoría de los casos de secuestros entre asiáticos, tienen que ver con apuestas, ya que se vuelven adictos al juego que llegan a apostar hasta su propia familia, negocios y viviendas", aseveró.
Consecuencias.
Cuando el asiático no paga su deuda, generalmente sus asociados de juego, recurren a secuestrar a su familia para obligar a que paguen, son pocos los casos en donde el deudor no salda su cuenta pendiente, sostuvo Abad.
No obstante, se han reportado varios casos, en los que los secuestrados han fallecido, debido a que los victimarios se sienten amenazados, por ejemplo ante la intervención de las autoridades o la publicación de información del secuestro.
Abad fue enfático al decir que estas circunstancias pueden comprometer la vida de la víctima, pues es probable que los captores recurran al homicidio, por lo que no hay que darle publicidad al secuestro.
Un caso.
El último secuestro registrado a la fecha, es el de una menor de 16 años de origen asiático, que fue secuestrada hace 2 meses junto a su padre.
Trascendió que durante todo ese tiempo, la familia de las víctimas negociaron con los secuestradores y mediante el pago de una suma de dinero no especificada, liberaron al padre de la joven, un comerciante asiático, cuyo nombre es reservado por seguridad.
Al parecer, y según informes preliminares, la menor sería puesta en libertad el pasado martes, luego de que los secuestradores acordaran con la familia de la víctima, el pago de B/ 50 mil.
Los angustiados familiares aceptaron el acuerdo, sin dar aviso a las autoridades, pero para su sorpresa, los delincuentes retiraron el dinero, pero no soltaron a la joven.
Esto ocasionó un tiroteo en la Plaza 5 de Mayo, y una persecución de los familiares a los secuestradores, que terminó en la Avenida de Los Mártires, esto alertó a las autoridades, que detuvieron a dos personas para investigación.