Muchas son las expectativas para el año 2007, pero las de José Nevil Gallardo, un vendedor de botellas antiguas en la avenida B, son singulares.
Él le ha pedido a Dios que le permita vivir hasta el año 2014, cuando el Canal de Panamá cumple 100 años y él 77.
Cuenta que asistió al acto en el que fue traspasada la vía interoceánica a manos panameñas, durante el gobierno de Mireya Moscoso.
Es por ello que quiere estar presente para esa época.
"Es mi máximo anhelo y lo único que pido es salud para seguir trabajando", manifestó.
Cuando Panamá América conversó con él, no dudó en sacar un mapa pictórico y de perfil del Canal de Panamá.
Gallardo llega todos los días a las 10: 00 de la mañana a su puesto improvisado en avenida B, a unos metros de la subestación de Policía de San Felipe y se retira a las 6: 00 de la tarde.
En la venta de botellas antiguas, Gallardo logra recaudar unos B/.80 diario (los días buenos).
Cuando era policía, según narró, ganaba apenas B/.75 mensuales.
Se jubiló siendo sargento, por lo que sostiene que lo que gana es para cubrir sus necesidades.
"En el 2006 no me fue ni bien ni mal", añade.
Y es que es conforme con lo que tiene, incluso cuando vendía herramientas nuevas y se percató que la gente buscaba más las botellas antiguas.
Entonces decidió dedicarse de lleno a esta venta, sin descuidar la otra.
En el rincón donde su ubica Gallardo hay objetos que datan de 1800.
Entre lo que colecciona destacan discos antiguos de 33 y 45 revoluciones.
Del mismo modo, los de Pedro Vargas, Enrique Guzmán, Juan Torres, Tony Olivencia, Miami Sound Machine, Tito Rojas, que se mantienen intactos.
También nos enseñó libros de mecánica popular que son del año 1958, además las ediciones de almanaques.
Lo que más recuerda de sus ventas fue un candelabro de bronce de 17 velas, que se llevaron en unos B/.10.
Las primeras botellas de vidrio de la cerveza Atlas y Malta Vigor, que datan de 1940, las vende en B/.4, las de Ketchup de 1957 en B/.3, las de Orange Crunch en B/.5 y las de leche magnesia en B/.1.
Todavía en su puesto hay auriculares de teléfonos de inicio de siglo (cuando se giraba con el dedo para marcar el número) y medallas de diferentes deportes.
Las botellas estuvieron enterradas para conservarlas.
En Panamá, más de 350, 351 personas son trabajadores por cuenta propia o informales.
Según el censo de Población y Vivienda del 2000, la pobreza afecta a más de un millón de personas (el 37% de la población) y de éstos, más de medio millón (el 19%) vive en extrema pobreza.
Cifras de la Contraloría General de la República, revelan que el desempleo se ha incrementado a un 14.4%.
El sueño de un vendedor
A la fecha ha podido comercializar más de 500 botellas, muchas datan de 1940, incluso, hay de 1800.