El taxímetro es un aparato de medida mecánico o electrónico que llevan los taxis y otros automóviles, el cual mide el importe a cobrar con relación a la distancia y al tiempo transcurrido.
Aunque muchos piensan que el principal perjudicado sería el usuario, porque le saldría más costoso debido a los congestionamientos vehiculares, Ovigilio Herrera, subdirector de tránsito de la ATTT, señala que es un sistema que se ajusta tanto para el conductor como para los usuarios.
Para varios taxistas este sistema puede ser utilizado para el juega vivo, por lo que se podría empezar a dar vueltas por las calles de la ciudad y el taxímetro seguiría marcando el tiempo afectando de esta manera a los clientes.
No obstante, Herrera manifestó que en algunos casos la tabla coloca precios que son altos o bajos dependiendo de los tranques, pero hay distancias cortas en el que el tiempo transcurrido es mínimo, logrando beneficiar a los usuarios.
Reconoce que en las horas de mayor flujo vehicular el precio de los taxímetros puede aumentar, pero en la mayoría de los casos la situación es otra, ya que durante el día las calles están despejadas, haciendo el tránsito más rápido y a un bajo costo.
Dijo que de implementarse los taxímetros en Panamá, los precios no variarán los montos actuales, los cuales se mantendrán para el resto de los usuarios.
"El taxímetro no eleva la tarifa, por el contrario fija con mayor justicia el precio de las distancias recorridas", destacó el subdirector.
Aproximadamente son 20 taxímetros de aduana que se mantendrán a prueba, con el interés de analizar su funcionamiento, para entonces llevar a mediano plazo la modalidad al sistema de transporte selectivo.
Los taxímetros fue reinventado por el alemán Wilhelm Bruñí en 1981 y el primer taxi equipado con el invento fue el Daimler Victoria fabricado por Gottfried Daimler en 1897.