Nación

El triunfo de las encuestas sobre la politiquería

En la pasada contienda electoral, pletórica de epítetos, acusaciones, defensas y argumentos, nada ni nadie fue más atacado que las encuestas.


Todos o casi todos, salvo los que resultaban favorecidos por las cifras, las descalificaban. Atribuían sus resultados a la forma viciada como se aplicaba el cuestionario o a empresas pagadas por un partido. ¿Si no acertaron en las pasadas elecciones, qué garantiza que lo hagan ahora?, decían sus detractores.
Así, la frase "encuestas de carne y hueso" cobró fuerza y hasta los más crédulos llegaron a dudar.
Los representantes de las empresas encuestadoras esperaban para que el tiempo les diera la razón. Gustavo Araya, analista de CID/ Gallup, una importante encuestadora, manifestó que las encuestas no son instrumentos de predicción sino fotografías de un momento determinado y no se podían considerar los acontecimientos a suceder entre el momento en que se realiza la consulta y el día de los comicios.
Para el experto, era "obvio" que quienes no eran favorecidos por una encuesta, iban a desacreditarla y a tildarla como falsa y viceversa, los beneficiados potenciarían los resultados.
Araya sostenía que estos instrumentos de medición no influían en la decisión de las personas, de lo contrario las empresas encuestadoras pondrían y quitarían mandatarios a su antojo y los propios partidos políticos poseerían una.
El mismo 2 de mayo, al tiempo que se conocían los resultados de las elecciones, los políticos que tanto las criticaron, enmudecieron. Rompiendo su silencio con mensajes de felicitación al nuevo presidente y el reconocimiento de su derrota.
Los arnulfistas reconocen haberse equivocado al no tomarlas en cuenta; mientras que Aníbal Galindo, presidente del partido Liberal Nacional y segundo vicepresidente de la nómina de José Miguel Alemán, afirmó que personalmente siempre dio crédito a las encuestas.
Hoy, representantes de las tres firmas encuestadoras más importantes en Panamá respiran aliviados y hablan de la validez de su trabajo en entrevistas a los medios de comunicación y en charlas.
En Enfoque, el programa de la profesora Dorita de Reyna transmitido el domingo pasado, estuvieron reunidos María Elena Real de CID/Gallup, Leopoldo Neira de Dichter & Neira y Humberto González de PSM Sigma Dos.
Humberto González, de PSM Sigma Dos, calificó de irresponsables a los políticos que decían que la encuesta no valía porque ellos jamás habían sido encuestados.
"Aquí hay mucha inquina de parte de los políticos cuando se sienten que no están representados como ellos creen estarlo, entonces matan al mensajero... cada vez que traemos información, nos quieren matar en el camino porque somos pájaros de mal agüero, para algunos que salen mal", agregó.
Para González, las encuestas nada tiene que ver con la voluntad del voto. Reconoció que sí hubo encuestas manipuladas, pero que el pueblo panameño las desconoció porque no es "tonto".
Leopoldo Neira, de Dichter & Neira, coincidió con González. El electorado no se fija en las encuestas para votar.
María Elena Real de CID/Gallup, empresa encuestadora que trabaja con El Panamá América, abogó por la reducción del período de restricción en la publicación de las encuestas, que en nuestro país es de diez días.
Eso, a su parecer, afecta mucho los resultados. Los candidatos siguen haciendo proselitismo y los encuestadores deberían también poder contabilizar la influencia de éste en el electorado.
Real citó los ejemplos de Colombia y Costa Rica, donde se puede publicar los resultados de las encuestas dos y un día antes de la elección.
Leopoldo Neira calificó la restricción de absurda. "Es como ir a un hipódromo, ver la carrera y en la última curva tirar un telón al locutor y esperar que termine la carrera, que no la vio nadie; entonces, si los caballos se movieron de la última curva al final, culpan al locutor porque no narró la carrera bien".
Además del ganador de las elecciones 2004, Martín Torrijos, muchos proclamaron a las encuestas como las otras triunfadoras.
Contra los pronósticos adversos, hicieron una "campaña limpia". No atacaron, no se defendieron, sólo aguardaron el final.
Para las próximas elecciones presidenciales los argumentos tendrán que ser otros; entonces, la credibilidad de las encuestas se afianzará o dará nuevos motivos de duda. El tiempo lo dirá.
Dr. Carlos Iván Zúñiga. "Cuando los pueblos hablan, las encuestas callan", manifestó el Dr. Carlos Iván Zúñiga durante la convención del Partido Arnulfista, celebrada el 25 de enero del 2004.
Guillermo Endara. "Las encuestas están equivocadas y nosotros vamos a ganar", manifestó Guillermo Endara, durante el recorrido de cierre de campaña que realizó a nivel nacional.
Carlos Guevara Mann. "La encuesta de Cid Gallup sigue sin captar la magnitud del apoyo ciudadano a la propuesta de José M. Alemán", dijo Carlos Guevara Mann, al analizar la última encuesta del 22 de abril.
Ricardo Martinelli."El pueblo no come de encuestas sino de propuestas", manifestó Ricardo Martinelli al reaccionar sobre la encuesta Cid/ Gallup del 3 de febrero de 2004, publicada por este medio.
Rafael Mezquita."Utilizamos las encuestas como fuente para tomar las decisiones y su descalificación, constituye una conducta propia de sectores con niveles primitivos de cultura política", Rafael Mezquita.
José Miguel Alemán."Estas son mis encuestas de carne y hueso"; reiteró José Miguel Alemán, ex candidato presidencial durante las masivas concentraciones que realizó la alianza de partidos oficialistas.
Claudio Endara. "Yo soy un convencido de que en los últimos 45 días, los fanáticos de los números que reflejan las encuestas, verán la reacción de mis votantes silenciosos", Claudio Endara, asesor de Guillermo Endara.
José I Blandón. "El otro factor que señalan las encuestas que no suena lógico, es que concluyan que la gran mayoría del electorado ya ha definido su voto para el 2 de mayo. A mal palo se arrima quien se cree ese cuento", José I Blandón.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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