La Embajada de Estados Unidos concuerda con la decisión del Gobierno de Panamá de mantener el estado natural del Darién y no explorar la posibilidad de extender una carretera hasta la tiontera con Colombia.
"Tomando en cuenta los riesgos ambientales y de seguridad nacional, aplaudimos la respuesta del Gobierno al tema de la apertura del Darién", destacó mediante un comunicado de prensa el Encargado de Negocios de la Embajada, David R. Gilmour.
Sostuvo que mantener el tapón del Darién cerrado beneficia a la economía panameña ya que funciona como una vital barrera natural que protege a Panamá, a Centroamérica y a Norteamérica de varias enfermedades que afectan al ganado y la salud pública, incluyendo la fiebre aftosa y el gusano barrenador.
Estas enfermedades están presentes en Suramérica, pero no pueden atravesar la barrera natural del Darién, mientras esta permanezca en su estado natural.
En 1972, Estados Unidos lanzó un esfuerzo multinacional para erradicar al gusano barrenador desde la frontera estadounidense hasta el Darién, colaborando con México y con todos los países de Centroamérica. Desde 1997, el programa conjunto Estados Unidos-Panamá, la Comisión para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG) ha trabajado en Panamá para eliminar esta enfermedad, que afecta tanto a humanos como a animales.
Debido al éxito de esta colaboración conjunta, Panamá fue declarada libre del gusano barrenador en el 2006. La eliminación de esta enfermedad le ha traído beneficios a la economía panameña de unos $38 millones al año, particularmente a las industrias ganaderas.