Representantes de la Embajada de Japón en Panamá confirmaron que su gobierno discute con miembros de la Asociación de Armadores Japoneses la creación de un registro marítimo, pero aclararon que esto no significa el retiro masivo del abanderamiento panameño.
Diplomáticos japoneses aseguraron que el movimiento de los armadores de su país no busca competir ni desplazar al registro panameño, sino mejorar su negocio con la eliminación de cobros por bienes y la reducción de otras tarifas marítimas que son "altísimas", porque Panamá les ofrece impuestos por bienes muebles bajos, en este caso al registrar las naves.
Explicaron que el proyecto presentado por los armadores al Ministerio de Suelo, Agricultura y Transporte de Japón, establece la abolición de los requisitos de la Regla de Inspección Japonesa, aplicar estándares impositivos similares a los de Panamá, rebajar el cobro por registro hasta llegar al nivel internacional, la abolición del impuesto de naves, reformar la clasificación de marinos extranjeros y que no sean exclusivamente japoneses.
Señalan que para lograrse la creación de este registro se anteponen grandes barreras que el gobierno japonés debe analizar antes de otorgarles esos beneficios a los armadores y que por ahora no existe una posición clara.
Mientras el jurista Carlos Guevara, experto en el mercado japonés, sostuvo que la propuesta de los armadores se enfrenta a la fuerte oposición del Sindicatos de Marinos Japoneses.
Sin embargo, afirmó que es obvio que la competencia se acentúa, recomendando a la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), atender las peticiones de los propietarios panameños para que una empresa japonesa sea la cuarta autorizada para hacer las inspecciones de seguridad.