La embajadora de Estados Unidos, Barbara Stephenson calificó como “dramática” y como “una de las principales amenazas para Panamá” el alza en la criminalidad que se ha registrado en los últimos años.
Stephenson destacó durante el foro internacional sobre “Delincuencia Organizada y su Impacto en el sector Empresarial”, que este aumento es producto del incremento en el tráfico de drogas a través de Panamá.
Sostuvo que se ha observado un alarmante incremento en la cantidad de cocaína y drogas transportada
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Detalló que el número de homicidios en Panamá se ha elevado de 363 registrados durante el año 2006, a 808 en el 2009.
Manifestó que el crimen “corrompe las instituciones democráticas y judiciales, la economía, aleja a los jóvenes de las escuelas y los atrae hacia la vida de pandillas”.
Sin embargo, señaló que expertos que han contratado para diseñar programas anti-crimen, aseguran que aún hay tiempo para salvar a Panamá de “la horrible violencia”.
Por su parte, el presidente de Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas, Rubén Castillo expresó que la delincuencia se ha salido de control y puede afectar la competitividad del país, el turismo y la calidad de vida del panameño.
En tanto, la fiscal Primera Superior, Geomara de Jones, reconoció que en Panamá se comete un promedio de dos crímenes por día.
Afirmó que los casos de homicidio han crecido en los últimos años, debido al aumento del tráfico de drogas y a los enfrentamientos entre pandillas.
A la vez, explicó que los despachos de instrucción se encuentran saturados por este tipo casos y que se hace necesaria la dotación de más recursos y personal para esclarecerlos.
La funcionaria reveló que también existe un aumento de la violencia doméstica que culmina en hechos de sangre en todo el territorio nacional.
