"No quiero hablar de eso ahora, quiero enfocarme en Colón", fue la respuesta de la embajadora de Estados Unidos en Panamá, Linda Ellen Watt, al ser cuestionada sobre por qué los norteamericanos que están en Chiriquí utilizan armas de grueso calibre.
La diplomática prefirió evadir a la prensa, indicando que no tenía mucho tiempo para los periodistas, y sólo contestaría temas de Colón.
Watt estuvo acompañada de un Consejero de Prensa de la Embajada y se reunió con el gerente de la Zona Libre, Jorge Fernández, con quien compartió temas relacionados al libre comercio y la importancia de Estados Unidos en los lazos comerciales.
El gerente de la Zona Libre, Jorge Fernández, informó que se habló con la embajadora sobre el Programa de Seguridad Portuaria, donde con miembros de la embajada y otras organizaciones se busca reconvertir al área franca en un ente más beligerante.
"Reconocí que el 11 de septiembre de 2001 cambió la seguridad de Estados Unidos y por eso debemos estar a la vanguardia de lo que ellos puedan brindar, y Panamá siempre ha mantenido buenas relaciones diplomáticas y comerciales", sostuvo.
Recalcó que brindó a la embajadora una panorámica y cifras de las importaciones y reexportaciones de Estados Unidos en la Zona Libre, que es el tercer país en movimiento comercial en el área.
Watt visitó la ciudad de Colón y el sector portuario de Coco Solo, donde apreció el crecimiento de esta región del país, principalmente en el Puerto Internacional de Manzanillo.
Watt, quien cumplió una agenda de dos días, dijo estar impresionada con el recinto portuario y la fuente de empleos que genera la terminal, que toma en serio las necesidades de sus trabajadores y su programa de entrenamiento y ascenso laboral.
"Es una visita de orientación para saber cuáles son las necesidades y cómo es Colón, para luego considerar lo que posiblemente se pudiera hacer por parte de la embajada para promover inversiones y programas", expresó.
La representante de la sede diplomática norteamericana en Panamá se reunió en privado con el legislador arnulfista Jacobo Salas y su esposa Shirley de Salas, en un desayuno privado ofrecido a la visitante en el Hotel Meliá.
Aunque no se dieron detalles de la conversación, trascendió que Salas explicó a Watt la importancia de Colón para el comercio mundial y la creación de programas para la enseñanza del idioma inglés en esta región del país. La embajadora también asistió a la misa presidida por el reverendo Julio Murray, para celebrar los 150 años de la Congregación Episcopal en Panamá.
Watt, quien forma parte de esta congregación, siguió de cerca la misa, cantando incluso en español, tomando la hostia y dando la mano a los feligreses a la hora del saludo de paz. No había tanto protocolo, todo era sencillo y espontáneo en su recorrido y reuniones que se extendieron hasta la Zona Libre de Colón.