Los niños panameños representan el 5.5% de la población total que padece el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), considerado muy alto, ubicándonos en el séptimo lugar en Latinoamérica con menores infectados.
El ministerio de Salud destina al Hospital del Niño, B/. 200,000 para atención y tratamiento de los menores, pero aún no se ha logrado que la población tome conciencia de la enfermedad y se sigan contagiando tanto mujeres, hombres y sus hijos diariamente.
Hace más de diez años Edith Tristán perdió a su pequeño de 3 años, víctima del SIDA por contagio perinatal (después del parto).
Pero la pérdida de su pequeño Juan Ernesto Pimentel y de su esposo, la impulsaron a superar su dolor y luchar para prevenir que muchos más se infecten.
Una nostálgica Edith, entre sollozos, reconoció que aún las mujeres embarazadas no han tomado conciencia de llevar a un bebe en su vientre sin conocer que padecen VIH/SIDA.
Y es que Edith, en etapa SIDA, luego de su embarazo, no tuvo la oportunidad en 1997 de tener acceso a la tripleterapia; su bebé no resistió el tratamiento líquido y amargo de AZT, uno de los medicamentos para combatir el virus, y su esposo también falleció. Ahora ella, en etapa VIH, luego de tomar la tripleterapia, manifestó que todavía las mujeres piensan que esto no les va a ocurrir, y desconocen que los niños son tan indefensos y desarrollan más rápido la enfermedad.
Edith, quien ha experimentado cinco veces la etapa SIDA, describe que si para un adulto es doloroso, para "un niño que no habla, no dice dónde le duele, es horrible, las personas no aguantan esto".
Como activista de Probidsida afirma que si se conoce la enfermedad a tiempo se debe evitar el embarazo y sufrimiento de los infantes al nacer.
Alrededor de 150 niños reciben tratamiento antiretroviral para controlar la enfermedad en el Centro de Referencias de la Clínica del VIH del Hospital del Niño.
Estos niños han nacido de madres con VIH/SIDA o se han contagiado por abuso sexual.
La doctora María Mercedes Castrejón, pediatra infectóloga del centro, indicó que 60 niños, hijos de madres VIH, se desconoce si tienen la infección.
Explicó que para hacer el diagnóstico se practican dos pruebas, con un periodo de 6 semanas, en el Instituto Conmemorativo Gorgas.
La probabilidad de que una madre VIH tenga un niño con el virus es de un 25%.
Dijo que otras formas de riesgo es cuando la madre le da pecho desconociendo que tiene VIH, con las secreciones vaginales, en el momento del parto y de forma muy mínima en el periodo intrauterino.
El manejo de los niños con VIH es ambulatorio. Se detecta al nacer, o por presentar síntomas a los 3 a 5 meses como a los 8 años, que en este caso son conocidos como niños con progresadores lentos y que no desarrollan el virus.
El Estado brinda la terapia antirretroviral y las pruebas a los niños no asegurados y beneficiarios.
El hospital es un centro de referencia para la región. La meta es que en los próximos años la curva de pacientes perinatales disminuya, ya que en estos momentos los casos van en incremento porque se están captando más mujeres infectadas.
El hospital tiene psiquiatras y trabajadoras sociales que dan seguimiento en salud mental a los pacientes entre los que se encuentran adolescentes.
El Hospital del Niño también atiende a 40 beneficiarios de la Caja de Seguro Social (CSS), de los 150 que reciben sus tratamientos.
El director médico del Hospital de Especialidades Pediátricas de la CSS , dijo que los beneficiarios serán rescatados y atendidos en la Sala de Infectología, luego de la decisión adoptada por la entidad de que a partir de mañana, 16 de septiembre, tendrán que ser previamente autorizados los menores que requieran los servicios del Hospital del Niño.
Explicó que ya la CSS no puede darse el lujo de estar comprando servicios a otros centros que tiene la entidad.