El anteproyecto de ley que busca regular la carrera administrativa en las universidades estatales del país y que prohijó ayer la Comisión de Trabajo de la Asamblea Nacional, causó gran revuelo entre los empleados de la Universidad de Panamá (UP).
Los trabajadores se oponen a ser incorporados a una nueva ley tomando como base que la UP tiene -desde hace 22 años- un reglamento que puede ser "modelo para todas las entidades públicas".
Damián Espino, secretario de la Asociación de Empleados de la Universidad de Panamá (ASEUPA), dejó claro que no permitirán que se apruebe un documento "inconsulto" y amenazó con tomar acciones de fuerza si pasa a primer debate.
"No entendemos cuál es el afán de impulsar una legislación en diciembre, cuando la Universidad de Panamá está desmovilizada sin las consultas debidas", sentenció Espino.