La empresa Servicios Ambientales de Chiriquí (SACH), se encuentra al borde de la quiebra por la crisis financiera que enfrenta, debido a la deuda de los contribuyentes que suma 2 millones 165 mil dólares.
El gerente de SACH, Saturnino Torres, señaló que la crisis se debe al pésimo sistema de facturación que se implementa a través del IDAAN.
Esta institución implementó desde julio un nuevo software de facturación y el programa enredó todo el sistema. José Vásquez