Luis Alberto Rojas Centeno sabía que alguien estaba a su acecho, pues había sido amenazado de muerte con antelación, según una fuente ligada a la investigación.
Esto hizo que el ganadero, que se dedicaba a la producción de leche grado “A”, tramitara el servicio de un seguridad privado, sin finalmente finiquitar la contratación.
Según la fuente, la víctima tenía parentesco con una alta funcionaria del Ministerio Público.
En tanto, el jefe de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), Javier Carrillo, tiene bajo investigación a una persona que podría estar vinculada al hecho.
Hasta el momento, la hipótesis es que Rojas Centeno fue estrangulado.
Ahora, la DIJ amplía la investigación para precisar el móvil del asesinato, toda vez que se conoce que tenía problemas.
Tras una llamada anónima, su cadáver fue hallado el pasado 4 de noviembre por las unidades policiales, entre matorrales de la vía que conduce a Cerro Patacón.
En la escena, un cartucho negro cubría su cabeza y parte de su abdomen. Ambas manos y piernas presentaban signos de ataduras y golpes en el rostro y la cabeza.
La víctima vivía en el sector de Villa Lucre, en el distrito de San Miguelito.