La reunión que sostuvieron anoche el alcalde Bosco Vallarino y los representantes de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá acabó en malos términos. Vallarino se negó a dejar sin efecto el decreto alcaldicio que aumenta los impuestos municipales y a explicar sus razones.
Ante la posición de Vallarino, la Cámara y el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP) tomaron la decisión de realizar medidas de fuerzas y de no sentarse a dialogar con el alcalde hasta que derogue el decreto 162.
De acuerdo con Fernando Arango, presidente de la Cámara, los impuestos aprobados son los más altos de la región, por lo que afectará no solo a la clase empresarial, sino a la población a la que se le trasladara el aumento.
A juicio de Arango, la presentación que hizo el alcalde fue una propuesta de campaña política y no llenó las expectativas de los presentes.
La presentación realizada por Vallarino recibió rotundas consignas en contra como: “Derogación”, “impuestos absurdos”, gritadas por los presentes que abarrotaron desde las cinco de la tarde el salón Horacio F Alfaro.
Vallarino justificó la falta de consulta con el sector empresarial en que existe una campaña negativa de los medios de comunicación en su contra, lo que catalogó de “ pelonera mediática”.
Sin aclarar las inquietudes de los presentes, Vallarino se retiró del lugar señalando que el decreto no será derogado y lo que hará es establecer una mesa de diálogo con los empresarios.
Entre las medidas de fuerzas que podrían implementar los empresarios figuran el no pago de los impuestos, medida que según Arango, sería el resultado de la no consulta con los afectados.