El presidente de la Asociación de Representantes y Distribuidores de Productos Farmacéuticos (AREDIS), Gonzalo González, afirmó ayer que no existe ninguna irregularidad o sobreprecio en la venta de medicamentos a la Caja de Seguro Social (CSS) por parte de las empresas distribuidoras y aclaró que se confunde la "pera con la manzana".
Puntualizó que si el contralor de la República, Alvin Weeden, desea, puede remitir el expediente con la auditoría que realizó a las autoridades del Ministerio Público, donde se determinará que no existe ninguna lesión al erario público por B/.12.9 millones, tal como se ha dicho.
"Una verdad a medias, no es una verdad, y lo que habla el contralor obedece a licitaciones que hacen las policlínicas en cantidades muy pequeñas", acotó González.
Indicó que no se puede confundir lo que es la venta al por mayor mediante licitación y la realizada por compra directa.
Explicó que cuando los distribuidores venden medicamentos a un centésimo de balboa es porque se trata de una licitación a gran escala, cuyo producto entra directamente al depósito de la CSS sin pagar impuestos.
Detalló que cuando se hacen compras directas se vende a menor escala y el precio es similar al que se ofrece a las farmacias.
"Un precio de venta directa no puede ser similar al de las licitaciones donde se compran hasta mil cajas de un producto", sostuvo González.
Advirtió que el problema radica en la falta de planeación que tiene el departamento de Compras de la CSS, porque se supone que deben ser dos licitaciones al año por producto.
Señaló que también existen muchos procesos burocráticos en las licitaciones del Seguro Social que paralizan los suministros y esto amenaza en ocasiones con dejar "desabastecida" la institución.
Subrayó la necesidad de que exista un sistema más expedito y transparente para abastecer de medicamentos a la CSS y que se actualice el cuadro de medicamentos.
Agregó que los pliegos de cargos que se ofrecen en las licitaciones deben ser específicos o "sea que se diga qué se necesita o qué se quiere y no que cada funcionario interprete la ley a su manera".
"Al Seguro le falta uniformar y minimizar los pasos de compra de medicamentos, e inclusive existe el peligro que quede desabastecida", anotó González.
Enfatizó que si las licitaciones no siguen el ritmo adecuado, se corre el peligro de que la institución quede desabastecida de medicinas y caerán en el mismo círculo vicioso de sacar plata para efectuar compras directas.