Las empresas de transmisión y distribución eléctrica tendrán que asumir los daños que se produzcan por las interrupciones parciales o totales del fluido eléctrico o desperfectos técnicos y físicos en los postes o cables de electricidad.
Así lo establece un proyecto que se discute en segundo debate en la Asamblea, que incluye una indemnización para los afectados.