Ambos eran miembros del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS).
Las exequias duraron alrededor de cuatro horas y se llevaron a cabo en presencia de una multitud de personas que acudieron a la iglesia Nuestra Señora de Lourdes y posteriormente al Jardín de Paz en Parque Lefevre.
El sermón del sacerdote José Quezada, no sólo contenía palabras de ánimo, sino que también expresó que no está convencido de que la muerte de los obreros fue un accidente. El fuerte sol no fue impedimento para que los familiares, amigos y compañeros de Lorenzo y Argüelles caminaran hasta el cementerio tomándose los cuatro paños de la Vía España.
Osvaldo Lorenzo y Luis Argüelles dejan a cuatro niños en la orfandad.
Los sacerdotes José Quezada, Conrado Sanjur, Leonel Méndez, Patricio Hansen y Joselín Aguilar participaron en la ceremonia.
El SUNTRACS asumió los gastos de los sepelios de ambos obreros.