El 4 de noviembre de 1903, Porfirio Meléndez informó en Colón lo sucedido el día anterior en la ciudad de Panamá.
Su hija, Aminta Meléndez, de 17 años, fue enviada por ferrocarril a la ciudad capital a entregar una carta, en términos secretos, a Manuel Amador Guerrero, donde solicitaban ayuda urgente.
En la nota se solicitó el apoyo del General Herbert Jeffries para que se diera la captura de la embarcación Cartagena.
Este navío estaba comandado por Tovar y Anaya y pretendía, con cuatro centenas de soldados, impedir el movimiento separatista panameño.
El pueblo colonense retuvo en la costa atlántica todo el apoyo armado con el que contaba la Gran Colombia, para retomar el control del Istmo en la costa pacífica.
El 5 de noviembre de 1903, Meléndez comunica a José Agustín Arango, mediante un telegrama enviado: "Sólo ahora es cuando el Istmo de Panamá puede asegurar que ha alcanzado en forma definitiva su independencia".