Naciones Unidas.- A solo cuatro meses de lo que se espera será la mayor concentración de jefes de Estado de la historia moderna para celebrar la Cumbre del Milenio organizada por las Naciones Unidas, el organismo mundial enfrenta una fatal crisis para sus operaciones de paz en el continente africano.
El portavoz del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, anunció que 318 de los cascos azules fueron enviados a Sierra Leona para desarmar a los rebeldes del Frente Revolucionario Unido (FRU). También se informa que cuatro soldados de la misión de paz provenientes de Kenya fueron ejecutados por los rebeldes.
Este funesto episodio, que representa la más reciente humillación que sufre la ONU en manos de la violencia desatada en el continente negro, ha creado un ambiente de profundo pesimismo en la sede de la ONU. Muchos delegados temen que tenga un efecto adverso para el llamado de Anan para que la próxima Asamblea General, llamada la Cumbre del Milenio, congregue a los jefes de Estado de los 188 países miembros.
La presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, planea asistir, según diplomáticos panameños, así como la mayoría de los líderes latinoamericanos que tradicionalmente han puesto gran fe en el organismo mundial.
La crisis africana, que ya tiene otros focos en el Congo y en Zambia, se ahondó en los últimos días cuando las fuerzas de la ONU, que suma 8 mil hombres, comenzaron a ser atacadas por los rebeldes en varias ciudades de Sierra Leona.
Este nuevo desafío a la autoridad del organismo mundial coincide con la llegada de una importante misión de embajadores miembros del Consejo de Seguridad liderados por el embajador Richard Holbrooke de Estados Unidos a Kinshasa para mediar en la guerra civil que tiene agonizada a la República Democrática del Congo.
"Los ataques del FRU no pudieron ocurrir en un peor momento," señaló el embajador Arnaldo Listre de Argentina, que recientemente dejó la presidencia del Consejo, pero que continúa como miembro del organismo rector de la ONU hasta fin de año.
"La situación en Sierra Leona, junto con lo que está ocurriendo en el Congo presenta uno de los retos más agudos que enfrentamos en la organización mundial", expresó en una entrevista con el enviado de