El sonido de las hélices de los helicópteros que sobrevolaban Curundú ayer tenía a más de uno nervioso.
Los policías llegaron a buscar delincuentes, pero también lograron que el pánico se apoderara del área. No se sabía qué ocurría.
"Nos despertaron de pronto y no sabíamos qué pasaba".
"Marcia", como prefirió que la llamáramos, contó que estaba en un velorio y los policías irrumpieron llevándose a todos los menores que estaban en el acto religioso.
"No respetaron el dolor ajeno, pues todos los menores que allí se encontraban estaban bajo custodia de sus padres o familiares mayores", precisó.
No obstante, aclaró que está de acuerdo con este tipo de operativos, pero lo que no ve bien es la forma en que lo hicieron, pues se aparecieron de pronto y se llevaron todo lo que encontraron a su paso.
Con ella coincidió Angélica Aguilar, quien estaba molesta porque los despertaron de forma abrupta.
Dice que sus niños se levantaron llorando, ya que durante el operativo, casi le tumban la puerta.
El movimiento fue tal, que Olga Ortega, de 82 años, al ver los aviones y policías pensó que se trataba de otra invasión.
Manifestó que se siente preocupada por lo que está pasando en esta área; sin embargo, cree que operativos como los de ayer se deben efectuar con mayor regularidad, a fin de que se acabe poco a poco con los problemas.
Por su parte, Cornelia Palomino, dijo que este operativo la puso nerviosa, puesto que tiene más de 80 años y vive sola.
Ella, cuando conversó con Panamá América, todavía estaba asustada.
Mencionó que se alteró mucho cuando despertó y escuchó la presencia policial, helicópteros y el llanto de los niños.
Por su parte, el padre Aurelio Moreno, considera que estos operativos son sanos, pero se debe seguir investigando para que se haga justicia a los niños fallecidos.
Moreno, dijo que esta comunidad, en los últimos días, se ha convertido en el centro de atención de todos, pero la pregunta es ¿qué pasará después?