Nación

En el juzgado del pueblo

En una corregiduría el suspenso se apodera tanto del demandante como del demandado.


SON POCAS las sillas que quedan libres, la mayoría están ocupadas con personas que desde las 8:00 a.m. esperan a ser llamados por una de las secretarias judiciales para exponer sus quejas.
Panamá América visitó una de las 21 corregidurías de la ciudad capital y participó en las audiencias programadas que se realizan para buscar soluciones a diferentes problemas.
Es un ambiente de tensión el que se percibe, cada demandante se anota en una lista. Luego de que la secretaria judicial lo escucha le explican cuál es el procedimiento a seguir. Este consiste en que la persona presente el problema por escrito, junto con una copia de la cédula para después darle las boletas de citación donde se fija la audiencia.
De acuerdo con la corregidora de Juan Díaz, Aura de Lera el demandante le envía la boleta al demandado a través de un agente policial para evitar enfrentamientos y si este último no se presenta a la corregiduría después de dos boletas de citación, se le hace llegar la tercera que es de conducción.
Aquí el suspenso se apodera tanto del demandante como del demandado. Cada uno tiene la oportunidad de defenderse por el tiempo que desee.
Durante la estadía en la corregiduría, Panamá América pudo conocer algunos casos. El primero se trató de un enojado señor que denunció a su vecino por tener dos loros en su casa, pues estos no lo dejan dormir de día. Al final la corregidora acordó que el dueño de los pericos tendrían que colocarlo en otro lugar de la casa para evitar que estos afecten al vecino.
En algunos casos se fijan fianzas por B/.400.00, que tiene que firmar otra persona. Esto significa que si las personas incumplen con lo acordado, el fiador tendrá que pagar la multa establecida.
Este es el caso de unos señores que antes eran amigos, pero uno de ellos le faltó el respeto al otro, por lo que este último comenzó a lanzarle piedras a su casa, afectando a la esposa y los hijos del primero. Para la audiencia de este, estuvo presente una unidad policial.
Los quejas son muchas, pero una de las principales es la violencia que puede ser intra familiar, entre vecinos y amigos.
Otras corresponden a denuncias por incumplimiento en el pago de alquileres, vecinos que no eliminan los herbazales de sus lotes, billetes falsos, pensión alimenticia, entre otros.
Los casos son diferentes. El siguiente es el de un señor que solicita le rebajen la pensión alimenticia para su hija, debido a que señaló que tiene tres hijas más a las que también les tiene que dar dinero y no tiene trabajo.
La ex pareja con su hija de tres años en brazo, sostuvo que este no paga la pensión alimenticia de su hija y no se preocupa por conseguir un trabajo. Ella ya consiguió empleo para mantener a su niña.
Los alquileres también son temas de discusión. Una señora acusa a uno de sus inquilinos de no pagarle a tiempo. Indicó que este se fue debiéndole alrededor de B/.250.00.
El demandado no se queda atrás. Se defendió expresando que la señora no le daba mantenimiento al apartamento donde estaba alquilado, pero al final se acordó que este tenía que pagar B/.60.00 por mes hasta cancelar la deuda.
Durante un día en esta corregiduría se realizan hasta 15 audiencias desde las 8:00 a.m. hasta las 4:00 p.m. Aquí nadie tiene tiempo para almorzar, pues ni al mediodía se detienen.
Mientras nos vamos, la corregidora continúa esperando un caso policivo, donde hace falta el demandado para iniciar la audiencia. Por está razón algunas audiencias se retrasan.
En la ciudad capital hay 21 corregidores entre hombres y mujeres que según Eliécer Barsallo, coordinador de corregidurías de la Alcaldía de Panamá sólo necesitan ser panameños/as, haber cumplido 18 años de edad y no ser sancionados por la comisión de algún delito.
Agregó que aunque en los requisitos no se determina el nivel de educación que deben tener, la mayoría de los que trabajan en la ciudad capital son abogados o cursan el último año de la carrera.
En las corregidurías sólo se atienden casos que lleguen hasta B/.250.00 cuando se trata de daños materiales o pago de alquileres.
En lo que va del mes de septiembre en esta corregiduría ya se han reportado 25 denuncias.
Las corregidurías donde se presentan menos casos de denuncias son San Felipe, Santa Ana y el Chorrillo, aquí se destaca la violencia intrafamiliar.
La corregiduría de Curundú presenta casos de incumplimiento en el pago de las pensiones alimenticias.
La mayoría de las personas que ponen quejas en la corregiduría de Juan Díaz piden boletas de protección.
Las corregidurías de Pedregal y Tocumen son otras donde se pierde el número de denuncias.
Algunas corregidurías necesitan más secretarias judiciales, máquinas de escribir o computadoras para adelantar los procesos.

 

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202620
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América