ACTUALMENTE en las provincias de Los Santos y Herrera hay un problema epidemiológico en cuanto a las enfermedades del corazón.
Así lo detectó la Fundación Cardiológica de Panamá.
Gerardo Victoria, director médico del Hospital Santo Tomás y miembro de esa fundación, detalló que en esas áreas hay un fenómeno particular, y es que las personas, aunque son delgadas y hacen ejercicios, tienen sus arterias obstruidas.
Según el cardiólogo, en estos casos interviene el factor genético en cuanto a la constitución de la persona, mientras que por el otro, está la alimentación típica de esas zonas, donde se come mucha fritura, puerco y chicharrón.
"Hacen mucho ejercicio, pero se alimentan mal, y hay una constitución genética que predispone a la enfermedad", explicó.
Adicionalmente, detalló que en cuanto a las enfermedades del corazón, "Panamá se comporta como un país de primer mundo" en las áreas metropolitanas, debido a sus malos hábitos alimenticios, el sedentarismo y el estrés.
En ese sentido, dijo que si se compara a las diferentes provincias, Herrera y Los Santos tienen la misma incidencia que el área metropolitana, incluso están por encima de las otras provincias.
Según Victoria, una persona delgada debe estar alerta si tiene cualquiera de los factores de riesgo, aunque se sienta bien.
Estos son fumar, la hipertensión y el alto colesterol.
Cabe destacar, que todos son aspectos completamente prevenibles, incluso, con sólo regularlos, se reduce el 90% de riesgo.
Entre las recomendaciones están que todo mayor de 35 años se haga anualmente un chequeo con un cardiólogo, una prueba de colesterol en sangre y un electrocardiograma.
Al respecto, destacó la importancia de que en Panamá haya una cultura de prevención en salud.
"El panameño va al médico cuando está enfermo, sin embargo, en otras áreas, como Estados Unidos y Europa, las personas van sanas porque quieren mantenerse así.. Esa es la conducta adecuada", dijo.
Por su parte, el neurólogo y ex ministro de Salud Fernando Gracia, expresó que a este panorama se le debe prestar atención.
Gracia apeló que todos estos males se pueden evitar abandonando el hábito de fumar, moderando el alcohol, vigilando la presión arterial, y de tenerse diabetes, ejercer un estricto control. Además, recomendó evitar la vida sedentaria y la obesidad.
A juicio del neurólogo, otro factor negativo es que la campañas masivas de prevención terminan en inconsistencia.
Explicó que generalmente quienes sobreviven a un infarto sufren daños en el cerebro, riñones, nervios motores y en la movilidad de las extremidades.
Aparte de ellos, hay un daño monetario, porque una operación de corazón abierto oscila entre los B/.7 mil y B/.15 mil.
De los 70 cardiólogos en el país, 56 atienden en la capital. De estos últimos, 17 lo hacen en centros hospitalarios particulares.
En el interior atienden unos 14 cardiólogos. Por ello, las citas con estos especialistas demoran más para los pacientes de áreas apartadas.
Menos del 50% se salva de un infarto.
En Herrera y Los Santos padecen más del corazón
Media hora diaria caminando reduce en 50% el riesgo de estas enfermedades.