Las cárceles son manejadas por un sistema penitenciario “corrupto y colapsado” del que participan custodios, policías y autoridades en general y al cual el año pasado se le aprobaron B/ 83 millones que no se sabe en qué se invirtieron, denunció el Ministro de Gobierno, José Raúl Mulino.
El titular de Gobierno dijo ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional que mientras el sistema penitenciario tiene un déficit de 500 funcionarios para custodiar las cárceles, acaban de descubrir que hay 400 custodios que prestan servicio a otras instituciones como conductores, seguridad y otras funciones.
Tienen plazo hasta la próxima semana, y en el caso de que no regresen, serán destituidos.
Informó que a pesar del hacinamiento existente, acaban de “encontrarse” un edificio que fue construido hace algunos años para albergar a menores de edad y no saben por qué razón fue abandonado, ahora lo van a evaluar a ver el uso que se le puede dar.
La corrupción llega al sistema de visitas conyugales y los locales que fueron construidos para estos fines, así como el uso que se les da.
El diputado Gabriel Méndez, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), aseguró que tiene conocimiento de que el programa de visitas es parte de la corrupción y que se cobra altas sumas de dinero a quienes se benefician, lo cual fue reconocido por el Ministro.
“Dentro de las cárceles son los presos los que mandan, ellos tienen las llaves, y los candados están por dentro, no se fugan más porque no les da la gana”, aseguró el Ministro de Gobierno.
La corrupción incluye el ingreso y el uso de teléfonos celulares, armas y todo tipo de objetos y mer- cancías, añadió.
“Una paca de cigarrillos, se vende a B/ 2,000 y cada cigarrillo por un balboa, una lata de soda por dos balboas, dijo el Ministro.
También hay corrupción en el manejo de quioscos que venden mercancías a precios elevados, lo cual se va a suspender y se va a entregar para que sea manejado por una organización religiosa católica que funciona en varios países.