En Panamá, anualmente se reportan entre 60 a 100 personas infectadas con el mal de Chagas, a nivel nacional, principalmente los casos son detectados en los bancos de sangre y proceden de áreas de Capira, Chepo, La Chorrera y Santa Fe de Veraguas.
Se trata de una enfermedad endémica y crónica que ha existido por años en el país y que la mayoría de las veces los síntomas no se manifiestan inmediatamente, sino que se diagnostican después de varios años cuando afecta el corazón y ya no tiene cura.
En el país, solamente se cuenta con un subregistro de la enfermedad, no se conoce la cifra real de infectados ni de personas enfermas. Solo los que se tienen son de donantes de sangre, que al hacerse el examen -que es obligatorio para descartar la enfermedad- son detectados; se trata de personas que no manifiestan sintomatología.
Es una infección causada por un parásito que está en los bosques y que la transmite un chinche hematofago “Rhodnius prolixus” que se alimenta de la sangre. La verdadera transmisión a los humanos, incluso animales, se da por medio de las heces de este insecto, explicó el doctor Azael Saldaña, investigador del Instituto Conmemorativo Gorgas de la Salud.
Recientemente, la OMS mostró preocupación por el incremento de los casos del mal de Chagas en la región.