En una inspección hecha por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) se detectaron marcadas rajaduras en las estructuras de los puentes Centenario y el del intercambio vehicular de Albrook.
El ministro del MOP, Carlos Vallarino, encabezó la inspección con una comisión técnica de la SPIA, para evaluar la construcción, contratación, aspectos legales y financieros de los puentes.
Vallarino prefirió no emitir juicios adelantados sobre posibles irregularidades en el Puente Centenario y optó por esperar el informe que le entregará la comisión técnica dentro de un mes y medio.
"En caso de que se presenten irregularidades de construcción, la empresa deberá correr con los gastos como parte de la garantía", dijo.
En el recorrido se observó una considerable cantidad de rajaduras en el segundo puente sobre el Canal, sin embargo, en el carril que conduce de Arraiján a Panamá las fisuras son continuas.
Según representantes de la empresa constructora, las rajaduras en la capa de rodadura de esta obra son superficiales y no de estructura.
Con relación a la falta de iluminación detectada también en la vía, el ministro señaló que la explicación que se brindó es que las líneas reflectivas de la calle iluminan lo suficiente, no obstante, Vallarino considera que debe haber mayor iluminación, puesto que éstas se deterioran con el paso de los vehículos y las inclemencias del tiempo.
Cabe señalar que en este sector del Canal de Panamá regularmente se observa una espesa neblina, principalmente en las primeras horas de la madrugada.
El ministro de Obras Públicas (MOP), Carlos Vallarino, reveló que en el lugar no hay malla de protección a los lados del puente, la que tendrá que ser anexada por la constructora en vista que su instalación no se estableció en el diseño original.
A Ulises Lay, ex presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), un aspecto que le preocupa es que en el diseño original del Puente Centenario se establecieron determinada cantidad de pilotes y se construyeron menos.
Recientemente, El Panamá América publicó que el diseño del Puente Centenario sufrió cambios significativos que en teoría debieron representar una reducción del 35% del precio licitado y no un aumento sobre el costo original que se estima en 12%.
El segundo puente sobre el Canal de Panamá, licitado por un monto aproximado de B/.90 millones, al final, producto de las adendas, terminó costando B/.103 millones.
Una auditoría técnica realizada por expertos en la materia reveló múltiples detalles como la reducción de la cantidad y volumen de pilotes, en las fundaciones, en la profundidad de las excavaciones y hasta la eliminación de un elevador que serviría para el servicio de mantenimiento de las torres.
En el caso del recorrido por el intercambio vehicular de Albrook, las interrogantes se centraron en el retraso en la entrega de esta obra.
A juicio de Michael Weinhold, director de la empresa DYWIDAG que edifica esta obra, el puente es seguro.
Weinhold explicó que durante la construcción tuvieron problemas de asentamientos, los que fueron controlados. "En este momento puedo garantizar que no hay problema con este acceso", reiteró.
Detalló que este intercambio está listo para la entrega desde hace cuatro semanas, no obstante, desconoce por qué no fue inaugurado por el gobierno anterior.
Reveló que los costos por los imprevistos corrieron por parte de la constructora y ascendieron a dos millones de balboas.