Nación

Endara hace revelaciones sobre la quiebra de DISA

El denunciante responsabiliza a la Directiva del colapsado banco y a la Superintendencia de Banca.


El ex gerente del colapsado Banco DISA, Rafael Endara, se presentó ayer ante las procuradurías de la Administración y de la Nación para entregar una declaración jurada donde hace señalamientos sobre la quiebra de la entidad bancaria y la responsabilidad de los miembros de la Junta Directiva y la Superintendencia de Banca.
En una declaración jurada de once páginas, Endara revela detalles en los que deja entrever que la Superintendencia de Banca no cumplió con su papel fiscalizador para proteger los intereses de los depositantes, al señalar que la actuación de este organismo fue "dañina" para los accionistas y depositantes del Banco DISA.
Al presentar la declaración jurada ante la Procuraduría de la Administración, dijo que mucha gente ha hablado sobre el tema, pero "no ha entregado una prueba de nada" y las investigaciones necesitan fundamentarse en hechos y pruebas y no en verdades a medias y subterfugios legales.
Endara expresó que el Banco DISA no sufrió una "quiebra fraudulenta" como se ha dicho, ya que la ley bancaria se aprobó para que no hubiera quiebras.
El ex ejecutivo desmintió al diario La Prensa, porque afirmó que no ha responsabilizado a Joaquín J. Vallarino por la quiebra de la corporación bancaria y agregó que esa parte de la publicación fue sacada de contexto.
Endara cuestionó el papel del Ministerio Público y manifestó que esa institución ha emitido una solicitud de llamamiento a juicio sin haber investigado lo que tiene que investigar y acotó que las autoridades no han profundizado en las investigaciones sobre los archivos del banco.
Insinuó que la opinión pública ha sido inducida a tener conclusiones sobre el caso que "no necesariamente es la verdad", porque la población se ha hecho una imagen totalmente errónea de lo que pasó en el Banco DISA.
Endara afirmó que cuando dejó el cargo de gerente general en el 2000, el banco no estaba en quiebra y menos por las "transacciones descritas por los liquidadores como ficticias y fraudulentas".
Agregó que también existía un plan de reestructuración que garantizaba la recuperación de la totalidad de los dineros de los depositantes y que garantizaba mantener en el negocio al principal grupo que era Disa Securities.
En el documento Endara reitera una solicitud para que se haga una inspección en la oficina de la Superintendencia de Banca, ya que a su juicio, el superintendente se ha valido de sus privilegios para filtrar la información y que se le despoje del privilegio de rendir declaración jurada escrita para que pueda ser interrogado libremente por "nuestros abogados".
Advierte que no se puede convertir el Ministerio Público en un mero recolector de información que es remitida al Organo Judicial.
Endara sostiene que anteriormente no había divulgado información acerca del caso DISA, porque la "legislación bancaria" no le permitía revelar detalles a pesar de que otros funcionarios y ex funcionarios sí incumplieron la ley.
Pero decidió exponer los hechos ante lo que considera "pareciera ser un desprecio manifiesto de parte del Ministerio Público por esclarecer la verdad de los hechos y las responsabilidades sobre el caso DISA".
Al cuestionar la objetividad de la Fiscalía Décimo Cuarta del Circuito Penal, el denunciante sostiene que existen indicios que hacen dudar de la independencia de la fiscalía y su misión de investigar la verdad.
Agregó que en septiembre del 2003 advirtió a la fiscal Maribel Cornejo que en el expediente existían pruebas de posibles delitos contra la ley de lavado de dinero y los convenios establecidos con Estados Unidos sobre evasión fiscal y control de divisas y que se comunicara esta situación a la Superintendencia de Banca, a la Unidad de Análisis Financiero y a la Embajada de los Estados Unidos.


fecha edicion
old id
156558
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América