Nación

Enfermera y ebanista luchan por sus vidas


La enfermera Lidia Atencio Rojas, quien está grave en el Hospital Santo Tomás, es tan responsable que cuando fue llevada al hospital, pidió que avisaran a su trabajo para que no contaran con ella.
Esta mujer, que hoy lucha por su vida en cuidados intensivos, paradógicamente es uno de los "ángeles blancos" de misma unidad, pero en el Hospital del Niño.
Mirta Medina, jefa de la División de Enfermería de ese nosocomio, explicó que Atencio labora allí desde hace 10 años, y siempre se ha destacado por su abnegación y responsabilidad.
Precisamente, este lunes, sin querer, subió al bus de la muerte, con la sola idea de cumplir con su deber.
A las 3: 00 p.m. tenía que entrar ese trágico día.
Aunque tristes, sus compañeras del Hospital del Niño están llenas de fe, pues confían que Dios le dará una nueva oportunidad.
Atencio, de 40 años, presenta 25% de quemaduras en brazos, piernas y rostro, por lo cual fue llevada al salón de operaciones y está grave en la unidad de quemados.
Mucho más delicado, está el ebanista Luis Ellis Contreras, de 36 años, quien también está en cuidados intensivos del Santo Tomás.
Presenta severas lesiones en las vías respiratorias, por la inhalación de humo, fallo renal y quemaduras en el 65% de su cuerpo.
Anoche, el dolor imperaba entre sus familiares.
Mientras su esposa Nery era consolada por uno de sus tres hijos; su madre, Judith, se resistía a pensar que morirá.
"Si mi hijo vive, no hay problema, pero si muere, no sé quién, pero alguien tendrá que responder, porque ésto fue negligencia", advirtió.
En el mismo hospital se mantiene recluido el conductor del bus, Próspero Ortega, con quemaduras de segundo grado en las manos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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