En la lista le siguen el cáncer de colon, que registró en el último año 120 muertes, seguido del cáncer de páncreas que fue la causa de muerte de al menos 84 personas, y por último el de hígado, con 74 fallecimientos.
Especialistas en la materia consideran que llevar una alimentación saludable puede reducir los riesgos de contraer cáncer de estómago, colon, hígado y páncreas, entre un 30 y 40% de los casos.
Diorgelina de Ávila, directora del Instituto de Alimentación y Nutrición de la Universidad de Panamá, manifestó que algunos alimentos como las carnes, grasa animal y el alto consumo de sal podrían agravar o provocar los padecimientos de cáncer de estómago en la población.
Así mismo, el padecimiento de cáncer de colon está asociado con la alta ingesta de carne y el alcohol; mientras que el de hígado lo puede provocar la infección por el virus de hepatitis B y C, la contaminación por aflatoxinas (hongos de los alimentos como cereales) y el aumento del consumo del alcohol.
Ávila recomendó que es de vital importancia llevar una buena alimentación, porque por medio de ella se pueden evitar muchas enfermedades, entre ellas el cáncer.
Contó que, según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), una alimentación adecuada podría prevenir de 3 a 4 millones de casos de cáncer en el mundo.
El mismo estudio revela que las dietas ricas en frutas y verduras podrían disminuir aún más los niveles de cáncer a un 20%, pero la realidad es otra, ya que el panameño las ha desplazado por otros alimentos que le causan daño, como las grasas.
El instituto desarrolla campañas para educar a la población estudiantil para que consuman vegetales, porque se ha demostrado que quienes consuman más vegetales y frutas, podrían llegar a prevenir algunos tipos de cáncer.
"Se están colocando murales informativos y repartiendo panfletos para que la comunidad se informe, referente a los beneficios que puede obtener al tener una vida saludable.
Considera que la clave es hacerle caso a la pirámide alimenticia. Hay que consumir de todo, pero con moderación.
Explicó que desde niños es importante acostumbrarlos a consumir frutas y vegetales, ya que los hábitos influyen en la buena alimentación.
A criterio de la directora del Instituto de Alimentación y Nutrición de la UP, el hecho de que una persona tenga cáncer dependerá también de un factor hereditario.
Según los datos que maneja la OPS, se prevé que la incidencia mundial de cáncer aumentará a 14.7 millones en 2020.
En Panamá, existen desde el año 1997 prohibiciones a la distribución de frituras y bebidas gaseosas en las escuelas.
Esta medida surgió a raíz de la implementación de un plan que ejecuta el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación denominado "Escuelas Saludables.
Sin embargo, las autoridades reconocen que hay dificultades para aplicar las medidas en todas las escuelas.
Mayanín Rodríguez, directora nacional de promoción de Salud del MINSA, indicó que para que el programa tenga éxito se requiere de un cambio de actitud que involucra a los padres de familia.
Según las últimas cifras de la Secretaría Nacional para el Plan Alimentario Nutricional (SENAPAN), el 23% de los niños menores de 5 años presenta sobrepeso y obesidad, y existe una prevalencia de desnutrición crónica en 20% de escolares en el ámbito nacional.
Por ello, se hace necesario prestar mayor atención a la alimentación de los pequeños, en especial a lo que se lleva en las loncheras.
En este renglón, destacó Rodríguez que una alimentación saludable garantizará el desarrollo del niño.
En cuanto al programa, explicó que los centros educativos que participan se han mostrado preocupados en que en los kioscos se reduzca la venta de comida chatarra, frituras y gaseosas, por lo que se ofrecen productos naturales y por ende saludables.
En los hombres, la mayor incidencia de tumores malignos, según sitio anatómico, se manifiesta en la próstata, el estómago, la tráquea, los bronquios y los pulmones.
Mientras tanto, en las mujeres, los tumores malignos se presentan en el cuello del útero, las mamas y en el estómago.
Los expertos coinciden que para evitar un problema es necesario una buena alimentación, junto con políticas públicas en educación, salud y deportes.