Los bomberos, constructores, ingenieros y arquitectos han estado en disputa por los nuevos códigos de seguridad, que garantizan la vida de los ocupantes de edificios altos, en caso de incendio.
La National Fire Protection Association NFPA 101, Edición 2003 en Español, como Reglamento de Seguridad Humana, mantiene la controversia en Panamá.
Y pensar que la Edición 2007 ya se promociona en Estados Unidos.
Además, el Sistema de Rociadores (NFPA 13, Edición 2002 en Español) y de Bombas Estacionarias (NFPA 20, Edición 1992 en Español), son los otros códigos vigentes.
Estas normas fueron adoptadas por referencia, (cambios deben ser publicados y anexados) por la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura (JTIA), a través de la Resolución No. 725 de 12 de julio de 2006 y publicadas en la Gaceta Oficial 25,658 de 23 de octubre de 2006. La JTIA es una entidad del Estado que regula el ejercicio de la ingeniería y la arquitectura en Panamá.
El numeral "e" del artículo 4 del resuelve de esa Resolución establece la verificación en la aplicación y uso de los códigos y presentar un informe técnico a la JTIA acerca de las violaciones.
Esa entidad, mediante un comunicado al país, el pasado 13 de agosto, advertía que los profesionales que no cumplan con los reglamentos, podrán ser sancionados con la suspensión temporal o definitiva de sus idoneidades.
En el reportaje publicado por este diario el 29 de agosto titulado "Seguridad genera polémica". Martín Isaac Donderis, presidente de la JTIA, explicaba que había resistencia al cambio.
En el segundo resuelve se ordena a las oficinas de seguridad bomberiles su cumplimiento.
Esa resolución fue firmada por el coronel Diomedes Carles, como presidente y Luis Rodríguez Alcedo, como secretario.
Pero, ¿cuál es la problemática? El NFPA 101 prevé la utilización de rociadores y de anchas salidas de emergencia: 2 ó 3 cada 500 personas, o 4 ó 5 cada 1,000 personas, pero no una sola.
Las paredes de las escaleras, puertas, bisagras y marcos deben estar certificados para resistir el fuego. Las escaleras no deben permitir la entrada de humo, y estar iluminadas permanentemente.
El NFPA 101 también exige una zona de refugio especial en cada piso. Es preciso que el recinto esté revestido con materiales retardantes del fuego.
Eso, a juicio de algunos arquitectos y autoridades, debe ser analizado.
El director de Obras y Construcciones Municipales, Jaime Salas, señaló que en el país no se construye con afrecho ni con tabiques de madera o plástico. "No podemos crear una situación de pánico", dijo Salas.
El director de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda, José Batista, tiene un planteamiento similar a Salas, pero pidió revisar la normativa para no caer en exceso.
Sobre la oposición a la norma, el ingeniero Donato Pirro se preguntó: ¿debemos proteger o no a las personas dentro de las edificaciones?
Se están construyendo edificios de más de 210 metros y todos sobrepasan con creces el límite de 23 metros de las escaleras de rescate de los dos vehículos del Cuerpo de Bomberos de Panamá.