La asociación aglutina a homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales y travestis. Ninguno de los 78 diputados que integran el Órgano Legislativo, ni siquiera los siete que integran la Comisión de Derechos Humanos, por el momento, ha decidido impulsar esta iniciativa, a pesar que el presidente de la asociación, Ricardo Beteta, manifestó en su momento que contaban con el apoyo de al menos tres diputados.
Mientras que representantes de las iglesias Católica y Evangélica se preparan para oponerse a este tipo de iniciativa, pues algunos obispos ya han realizado reuniones con autoridades del Ministerio de Educación, para analizar el tema.
Los miembros de la asociación piden penas de cárcel para las personas que discriminen, estigmaticen o agredan física o verbalmente a los ciudadanos cuya orientación sexual o identidad de género sea distinta a la norma heterosexual.
Las penas de prisión por discriminarlos sería de seis meses a un año y de 50 a 100 balboas días multa.
De igual forma, recomendaron que el Ministerio de Educación, municipios y entidades públicas eliminen de los programas y textos escolares los contenidos que incluyan cualquier forma de discriminación sexual.
Precisamente este último punto que hace alusión a la "identidad de género" ha generado el rechazo de varios diputados, entre ellos el presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Rogelio Paredes.
Según Paredes, mientras no exista ningún diputado que quiera tomar como suya esa iniciativa y decida llevarla al pleno, no podría ni siquiera ser calificado por la Secretaría General y mucho menos enviado a la Comisión donde tendría que ser prohijado.
"El proyecto a nuestro juicio tendría que ser reformado, porque no siento que hay ambiente para discutirlo en este momento", destacó.
Para el diputado molirena, Vladimir Herrera, el problema de la homosexualidad no es un tema de derechos humanos, sino una preferencia sexual de cada persona.
Por su parte, el sacerdote Néstor Jaén indicó que la Iglesia Católica lo que pide es el respeto por las personas que tienen una tendencia homosexual y que no se les discrimine.
No obstante, precisó que no se permitirá el matrimonio entre personas del mismo sexo, ni la adopción de niños por parte de homosexuales, ni que en los colegios del país se brinde una educación donde se fomente el tema de la homosexualidad. "Eso no está en el plan de Dios", señaló.
Según el presidente de la Asociación Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá, Ricardo Beteta ellos cuentan con el apoyo de algunos diputados, y aseguró que mantienen conversaciones con algunos de ellos para poder presentar el documento ante el pleno.
Sin embargo, expresó su preocupación, ya que a su juicio hay intenciones de algunos diputados para "matar" el proyecto, solo por criterios religiosos, homofóbicos y discriminatorios.
Beteta negó que el proyecto riña con la Constitución Nacional, ya que el documento no busca establecer en la ella lo que algunos consideran "el tercer sexo", pues éste no existe.
El diputado Bernardo Ábrego (PRD), de la Comisión de Derechos Humanos, sostiene que este anteproyecto atenta contra el principio fundamental de Dios. Yo no estaría dispuesto a apoyarlos, sostuvo.