UN EXTRAÑO personaje llama en los últimos días la atención de los residentes de El Valle de Antón. Se trata de Ronald Humbert Kelly, un exsacerdote canadiense que en la década de 1970 se declaró culpable de los cargos de "asalto indecente" que se hicieron en su contra.
El norteamericano, de unos 63 años de edad, llama la atención de los lugareños también por la lujosa residencia en donde habita. A solo unos 10 minutos de la entrada de El Valle de Antón está Villa Griselda, una gran residencia llena de animales que viven en un zoológico.
No habla español y tampoco se relaciona con ningún vecino. Sus únicos allegados son una traductora y su conductor.
Los lugareños se niegan a creer que el exsacerdote sea el mismo que fue condenado en 1979 por delitos relacionados a abuso sexual.
A pesar que no lo han tratado, consideran que se trata de una persona tranquila y agradable por su apariencia personal.
Algunos vecinos aseguran que es poco lo que conocen del exreligioso, cuya residencia apodan "el castillo". Agregan que muy pocas veces lo han visto pasearse por el pueblo ni conversando con algún niño.
"Ni siquiera sabíamos que era un sacerdote y que había hecho esas cosas, porque se ve a simple vista una buena persona y que no se mete con nadie, en ocasiones compra artesanías, pero va con su traductora.
Tampoco hemos visto que llega con niños u otras personas", aseguró una de las vecinas que prefiere no dar su nombre.
Ronald Hubert Nelly, presuntamente entró al país en el quinquenio pasado.
Estuvo involucrado además en un grave escándalo de desvío de fondos procedentes de un fondo de jubilaciones para trabajadores de su país de origen.
Supuestamente está en Panamá en calidad de jubilado residente.
Según los vecinos, el exreligioso compró la casa en donde reside hace unos tres o cuatro años.
Su defensa logró que no fuera a prisión por su arrepentimiento.
Enigmático personaje en El Valle de Antón
Las autoridades panameñas desconocen la situación legal del norteamericano.