En medio de altas y bajas la escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, ubicada en la ciudad de Santiago, cumplió 70 años de fundación.
Este monumento histórico, cuna de la formación de maestros, atraviesa por severas dificultades, ya que las restauraciones realizadas en su estructura han sido destruidas.
Más de B/. 8 millones fueron utilizados para preservar este colegio que ahora es uno más de los que se encuentran en mal estado.
Ejemplo de ello es que el inmobiliario de los laboratorios no sirve, los sanitarios no pueden ser utilizados y la fachada principal que está compuesta por la parte arquitectónica fue rayada en diferentes partes con grafiti.
Las aulas de clases y el internado de varones y niñas se encuentran igual.
Aunque las autoridades educativas niegan tales daños, los padres de familia denunciaron el hecho y cuestionaron las acciones de los estudiantes.
Solicitaron a la directora del plantel, Dora Bernal, que sancione a los alumnos que en vez de estudiar destruyen el plantel.
Se trató de obtener la versión de Bernal, pero no quiso dar declaraciones.
Lo bueno.
La escuela Juan D. Arosemena camina hacia la excelencia de un nuevo y moderno sistema educativo.
Forma verdaderos docentes en el país, dispuestos a trabajar en las áreas más recónditas del país.
Esteban Yepes, egresado y docente de la Normal de Santiago, vio con beneplácito la iniciativa de ascender este plantel a calidad de Instituto Superior Pedagógico.
En tanto, Demóstenes Ureña, también docente y egresado de la Normal, informó que los cambios y las transformaciones en el plantel se encaminan hacia esa búsqueda de la excelencia que exige la comunidad panameña.
Manifestó que cada día que pasa demuestran los avances en materia educativa.
"Este centro de enseñanza sigue cumpliendo su cometido en estos 70 años de creación", declaró.
Lucha.
Los estudiantes normalistas, caracterizados por su forma pacífica, madurez y conscientes de su papel protagónico en la comunidad, se enfrentaron hace pocos meses a las autoridades en defensa de sus derechos.
Molestos protestaron en varias ocasiones para exigir que no se modificara el artículo que les daba prioridad para conseguir plazas de empleo.
Este enfrentamiento marcó un precedente en la historia de las luchas de la escuela Normal Juan D. Arosemena, que le da nuevos horizontes a las exigencias y retos para cumplir con los cambios en el sistema educativo.