Yaremis Martínez, una de las niñas afectadas por el envenenamiento con dietilenglicol, recibió del ministro de Vivienda (MIVI), Carlos Duboy, la llave de su casa nueva.
Yaremis y su familia, conformada por siete hermanos, su papá y su madre, vivían en condiciones precarias y con problemas de salud en la comunidad de Santa Catalina de Churuquita Chiquita, en la provincia de Coclé.