La presidenta vitalicia de Editora Panamá América (EPASA), Rosario Arias de Galindo, expresó que por sobre todas las cosas la línea editorial en los diarios de la empresa se maneja con independencia, porque el interés "nuestro es hacer un periodismo veraz e independiente".
Consultada en el programa Enfoque de la periodista Dorita de Reyna, sobre si existen presiones por parte de las empresas anunciantes, Arias de Galindo reconoció que "es un problema, no te digo que no, hay presiones", es un país chico y todos nos conocemos.
Agregó que los periodistas que laboran para EPASA, que edita los diarios El Panamá América y Crítica Libre, saben que estamos sometidos a presiones, pero que se trata siempre, sobre todas las cosas, de mantener nuestra independencia.
La presidenta vitalicia de EPASA reconoció que cuando las empresas periodísticas no tienen una sólida base económica pueden ser afectadas por este tipo de presiones.
Las declaraciones de Arias de Galindo se dan a pocas semanas del cierre del rotativo El Universal, que dejó de circular agobiado por una precaria situación financiera y en esa oportunidad directivos del citado diario responsabilizaron al Gobierno del colapso al no pautar anuncios publicitarios.
Señaló que en el caso de EPASA prácticamente no tiene pautas publicitarias gubernamentales y que la empresa ha aprendido a sobrevivir, aunque reconoció la importancia de las pautas estatales porque son "contratos grandes".
En otro aspecto, Arias de Galindo reveló que "los políticos" se incomodan cuando los critican, denuncian o le llaman la atención, y mencionó como algo curioso que cuando no están en el gobierno defienden mucho la libertad de expresión, pero cuando llegan al al poder la atacan. Sin embargo, consideró que los medios de comunicación social tienen una responsabilidad de hacer notar, investigar y de llamar la atención sobre lo que creen que se está haciendo mal.
Destacó la necesidad de hacer énfasis en mejorar la calidad de la educación de los panameños, porque actualmente la situación es trágica y la "veo con bastante pesimismo", considerando que solucionar este déficit tomará varias generaciones.
Existe un problema, advirtió Arias de Galindo, porque no sólo se trata de aprender el abecedario, sino de la formación del individuo que implica una base de principios en el hogar, que debe continuar en las escuelas y eso hoy día está tirado al traste.
Al profundizar sobre este aspecto, mencionó la situación de las familias, los problemas de la juventud, a la que se le echa mucha culpa de todo, sin analizar que tiene unas tentaciones tremendas por las malas influencias que tiene a su alrededor.