A TRANSCURRIDO una semana de las inundaciones en el sector de la 9 de enero, en San Miguelito, y el escenario en ese sitio permanece igual. Las casas continúan sumergidas en una especie de lago artificial, mientras que las familias afectadas esperan en casas de familiares y vecinos a que se pueda solucionar el problema.
Sucede que el agua únicamente ha podido bajar un metro, debido a que las inclemencias del tiempo no favorece a las acciones que se están tomando para lograr que disminuya el nivel del agua.
Y es que con las lluvias que caen repentinamente, nuevamente se acumula el agua.
Mientras tanto, los residentes del lugar esperan pendientes el momento en el que todo vuelva a la normalidad, o por lo menos a que el agua desaloje el área.
Yolanda Lewis, una de las afectadas, explica que desde que ocurrió la tragedia, está pendiente del momento en el que todo pueda volver a la normalidad.
En estos momentos, según explicó, Lewis se encuentra albergada en la casa de un familiar.
Contó que por lo menos tiene a donde ir, aunque reconoce que mientras más días transcurren, evidentemente se siente perjudicada.
"Estoy agradecida por tener un techo donde quedarme por el momento, pero no es lo mismo que vivir en su propia casa" señaló.
Además, para esta madre de familia, al igual que otras que se encuentran en la misma situación, una de las cosas que las mantiene preocupadas es la semana de clases que han perdido sus hijos.
Con las inundaciones, los pequeños han perdido hasta los útiles escolares.
A pesar de las adversidades, y de que no pudo sacar nada cuando comenzaron las inundaciones, para Lewis lo más importante es que salvó a sus dos hijos y además salió con vida al momento de la tragedia.
Este mismo pensamiento es el que llena de satisfacción a David Ramírez, quien curiosamente fue afectado por el desastre, sin vivir en el lugar
Ramírez, quien es conductor de taxi, se disponía a llevar una carrera al lugar de las inundaciones el domingo que ocurrió la tragedia.
Cuando llegó a la 9 de enero, en cuestión de segundos bajó la correntía del agua, lo que impulsó a este taxista a sacar a los pasajeros que habían entrado en shock y salir corriendo.
En ese instante, tuvo que dejar su carro, el cual ahora mismo está sumergido en las aguas.
"Considero que lo más importante fue salvar la vida de los pasajeros y la mia, que sin lugar a dudas no tiene valor", aseguró.
Ahora, Ramírez todos los días asiste al lugar en donde está estancado su auto, para ver en qué momento las autoridades puedan sacarlo de allí.
Esto ha representado pérdidas para él, ya que según nos contó, con lo que gana el taxi lleva el sustento a su casa.
Personal del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), del ministerio de Obras Públicas (MOP), el ministerio de Vivienda (MIVI) y la Junta Comunal de Amelia Denis de Icaza, se mantienen en el área para tratar de brindar algún tipo de apoyo a los afectados. Se les ha brindado comida, colchones, entre otras cosas de primera necesidad.
En la tarde de ayer, las cuadrillas del SINAPROC analizaban la posibilidad de sacar el carro que se encontraba sumergido, pero el camión que se necesita para hacerlo no pasaba por las estrechas veredas en donde quedó el vehículo.
Episodio paralizado en la 9 de enero
Existen 10 residencias que se encuentran sumergidas en aguas que alcanzaron los tres metros de profundidad.