El ex presidente de la República, Aristides Royo aseguró ayer que discutir y aprobar una posible reforma a la Constitución Nacional es inoportuna y peligrosa, porque el país se encuentra en una etapa preelectoral.
"Crear ahora los mecanismos para que se produzcan rápidamente esas reformas y queden consagradas, me parece un poquito peligroso por la politización, ya que nosotros estamos entrando en una etapa en donde ministros de este régimen, no ministros, empresarios y políticos están anunciando sus precandidaturas", sostuvo Royo.
Sin embargo, dijo estar de acuerdo con reformar la Carta Magna, pero durante los primeros años de un nuevo gobierno a partir del 2004. Dijo que hay que reformar la elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y la reducción de una serie de privilegios a los legisladores, entre otros temas.
Manifestó que hay que tener mucho cuidado en el manejo del tema, porque no es la mejor receta política. "El nuevo gobierno que gane las elecciones generales del 2004 debe aprovechar los primeros años de su gestión para retomar el tema, porque ya han pasado muchos años y se requieren cambios". Destacó que Inglaterra carece de una Constitución escrita, mientras que Estados Unidos mantiene una que tiene más de 200 años y que ha sido reformada con algunas enmiendas.
"El problema de este país es que la Constitución tiene cantidad de detalles", argumentó. El presidente de la Asamblea Legislativa, Carlos Alvarado, conformó una comisión para analizar una serie de reformas a la Carta Magna, sin embargo, no cuenta con el respaldo del partido gobernante, pero sí de otros colectivos de la alianza oficialista.