El Instituto Oncológico Nacional (ION) actualmente no cuenta con tres medicamentos que son utilizados para tratar el cáncer de mama, leucemia y tumores en los tejidos blandos.
Se trata de los fármacos letrozole, ritukimab e ifusamina, que se encuentran en proceso de trámites y se espera que en los próximos días ingresen a la lista del cuadro básico de medicamentos.
La información fue confirmada por el director de este nosocomio, Jorge Lasso de la Vega, quien detalló que además confrontan problemas con la vimblastina.
Ante este panorama poco alentador, el ION solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) un crédito extraordinario de B/ 5 millones para aumentar su capacidad de respuesta en la adquisición y distribución de medicamentos.
Afectación.
A pesar de tratarse de medicamentos que pueden prolongar y mejorar la calidad de vida de los pacientes de cáncer, De la Vega sostiene que es difícil cuantificar los efectos del impacto de la escasez de estos fármacos.
Argumentó que generalmente estos tratamientos van dirigidos a coadyuvar otros manejos, por lo que usualmente el efecto de esos tratamientos demoran un poco más de cuatro semanas.
No obstante, el galeno reconoció que si el tratamiento no es aplicado en el momento apropiado puede existir algún grado de afectación, pero aclaró que aún no existe evidencia para asegurar que la afectación es mayor.
Cifras del ION revelan que un paciente de cáncer, en promedio, cuesta a la entidad 20 mil y hasta 30 mil dólares anuales, una suma bastante elevada.
Presupuesto.
De la Vega señaló que el desabastecimiento que se presenta es producto, entre otros factores, de la falta de presupuesto, al aumento del valor de los fármacos y por la burocracia.
En el pasado, De La Vega denunció que el alto costo de algunos medicamentos contra el cáncer complica los trámites que tienen que seguir.
De hecho, si el monto de la compra de medicinas es mayor a B/ 300 mil, debe tener el refrendo de la Contraloría de la República.
Actualmente, el ION cuenta con un presupuesto de B/ 28 millones que, según el galeno, es "bastante limitado".
Mientras tanto, con el presupuesto que se tiene se están comprando los insumos que se necesitan, puntualizó De la Vega.
El funcionario detalló que generalmente cuando un producto medicamentoso baja de precio y para la empresa farmacéutica deja de ser rentable, trae como consecuencia que empiece a escasear.
Esto ocurrió con la ifusamina, utilizado para el tratamiento de leucemia, linfomas y algunos tumores en tejidos blandos.
El crédito que solicitó el ION también servirá para mejorar sus infraestructuras.