La falta de agua potable en el distrito de Atalaya se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para las autoridades y en un vía crucis para los miles de peregrinos.
Celestino González, alcalde de Atalaya, dio a conocer que, lamentablemente, el vital líquido es escaso y muchos negocios de ventas de comidas se han visto afectados, porque no pueden preparar los alimentos.
Maritza Saldaña, vendedora, dijo que la situación es desesperante, porque ni siquiera tienen agua para los refrescos.
Esta situación fue informada al IDAAN, sin embargo, sólo enviaron un carro cisterna que no suple las necesidades del lugar.