Después de dos semanas de estar las clases suspendidas en la Escuela Artes y Oficios, y no necesariamente por problemas de fibra de vidrio, los estudiantes vuelven hoy a sus labores educativas.
Todos los estudiantes están obligados a portar un salvo conducto firmado por sus padres. "Este documento les garantizará la entrada al centro educativo", afirmó Luis Powell, rector del centro educativo.
Las autoridades del Ministerio de Educación (MEDUCA), señalaron que se mantendrán vigilantes de que los estudiantes cumplan con las normas de conductas dentro del plantel.
Arturo Trelles, director de Asuntos Estudiantiles del MEDUCA, dijo que reforzarán las inspecciones, ya que el ministerio designó dos inspectores más para la vigilancia.
Las inspecciones a los estudiantes consistirán en revisión de mochilas, verificar el uso del uniforme y corte de cabello.
Estas medidas serán reforzadas por unidades de la Policía Nacional de Menores, quienes vigilarán y protegerán a los estudiantes y docentes.
Todo este procedimiento se da tras los disturbios realizados por los estudiantes artesanos.