Las cenizas del fallecido folclorista y periodista Antonio "Toño" Díaz fueron esparcidas en los terrenos de la Feria Internacional de Azuero (FIA) la tarde del pasado jueves, tal como él lo pidió en vida. La misa en su memoria se celebró en la Iglesia Colonial San Atanasio de La Villa de Los Santos.
Posteriormente, la esposa de Antonio Díaz y sus dos hijos Diamar y Antonio, miembros del Patronato de la Feria 2001 y artistas de la música típica nacional, entre ellos Nina Campines, Alfredo Escudero y Cristian Nieto, se trasladaron en romería a los terrenos de la FIA portando las cenizas para depositarlas en la cripta junto a la tarima de espectáculos. Antonio Díaz Nieto, entre sollozos expresó el vacío que ha dejado su padre en la familia, el folclore y el periodismo.
"Las investigaciones folclóricas de "Toño" están en cada una de las personas, en el ambiente, sonido del tambor, el baile de una pollera en el bailar de una nota musical o en la neurona que corre a investigar una noticia y sustentar meticulosamente las consecuencias que pueden acarrear", indicó.
Díaz Nieto pidió que supieran diferenciar lo que es foráneo con lo nacional y que no se mezcle "tradición folclórica con retoque urbano y lo que es verdaderamente autóctono y regional".