Una espectacular fuga fue protagonizada ayer por el presunto narcotraficante Andrés Jimmy Sepúlveda, cuando cuatro hombres se presentaron al hospital Manuel Amador Guerrero y con pistolas en mano, redujeron a sus custodios y abordaron un vehículo color azul para darse a la fuga.
De acuerdo con reportes de la Policía Nacional, Sepúlveda, arrestado en julio pasado con un cargamento de 264 kilos de cocaína en el área de río Juanche, fue remitido al hospital para ser atendido por una fractura en su mano.
Explican que luego de ser atendido, el detenido y sus custodios se disponían a abordar un vehículo hacia el Centro Penitenciario Nueva Esperanza, cuando cuatro hombres, presuntamente paramilitares, interceptaron el auto y se llevaron a Sepúlveda.
Unidades de la Policía y del Servicio Aéreo Nacional (SAN) montaron un operativo de búsqueda y rastreo, mediante el cual localizaron el vehículo en el sector de La Playita, lo que hace presumir que los colombianos pudieron abordar una embarcación con destino a Colombia.
Según los informes preliminares, Sepúlveda fue trasladado al hospital sin el consentimiento del director del Centro Penitenciario Nueva Esperanza, Iturbides González, quien inició las investigaciones correspondientes e interpuso las denuncias correspondiente ante el Ministerio Público.
Las pesquisas indican también que la fuga fue planificada con antelación y que presuntamente la fractura en una de sus manos, era la excusa para abandonar la prisión y lograr su evasión hacia Colombia.
En los últimos años se han evadido de diversos centros penitenciarios varios narcotraficantes, entre los que se encuentran, los colombianos Mauricio Hernández Monsalve y Diego Tavares, quienes presuntamente contaron con la colaboración de custodios.