Para muchas personas es únicamente un estado de ánimo; pero para otras es el manto protector que envuelve al mundo durante los días que se recuerda el nacimiento de Jesucristo.
Los adornos, la música, las luces de colores, el árbol y el nacimiento deben servir para crear el ambiente de oración y buscar el encuentro personal con Dios por medio de su hijo amado.