La escuela Centro Educacional Básica General "Lluvias de Bendiciones", ubicada en la comunidad de Cerro Castillo, corregimiento de Cerro Silvestre, en Arraiján, opera en condiciones deplorables.
¿Por qué?.. Está a menos de 45 minutos del centro de la ciudad y, esa humilde escuelita, dividida en cuatro secciones, no cuenta con las condiciones para concretar el proceso de enseñanza aprendizaje; los alumnos, que suman un total de 70, deben ir para vencer la pobreza y los obstáculos de la vida misma.
Sin electricidad y sin medidas higiénicas para el mínimo personal que allí trabaja, diariamente se imparten las clases y los más afectados son los alumnos del Jardín de la Infancia, donde 30 pequeños menores de seis años, deben efectuar sus necesidades en una letrina que, en tiempos lluviosos, es un sitio resbaladizo y peligroso para su seguridad.
La profesora Elsa de Moreno, secretaria de la directiva de la comunidad de Cerro Castillo, explicó que la escuela tiene dos años de estar funcionando con un programa de CEFACEI y tiene de primero hasta tercer grado de primaria, con dos maestras de grado y una instructora de la comunidad que enseña a los pequeñitos. "Los maestros de la escuela deben tener sumo cuidado en traer a los niños, reconoció la profesora. Tenemos alumnos que se nos han caído y hasta golpeado, porque el caminito que conduce al baño, se pone bien húmedo y lodoso, por los efectos de la lluvia".
Los moradores han tenido el apoyo del Centro de Salud donde se ha logrado la crema para los niños, actividad coordinada por el Comité de Salud de la comunidad, creado hace dos años y con personería jurídica, y son ellos los que se encargan de darle a los niños este alimento.
"Ahora mismo tenemos unas iglesias con comedores, pero no son suficientes para la cantidad de niños que hay -dijo la educadora-. No tenemos comedor y a través de las iglesias tratamos de sobrellevar la situación". También hay estudiantes que no tienen bancas y son sus padres quienes tienen que confeccionárselas para que puedan escuchar sentados las lecciones, de lo contrario se quedarían de pie. Aunque se cuenta con 25 bancas en muy buen estado, no son suficientes para el número de alumnos que tiene la escuela. Otro aspecto, es que durante el periodo de lluvias los niños deben eludir las goteras del techo, en vista de que las hojas de zinc no están en buen estado, haciendo difícil la concentración de las lecciones.
Esperan "bendiciones" para impartir clases a estudiantes
Sólo la letrina de uso corriente es un peligro para los pequeños, ya que parece una fosa de peligro.