Para más de 20 comunidades en la zona norte de Coclé y en trayecto de la ruta Llano Grande a Coclesito, la esperanza unánime es que el nuevo presidente Martín Torrijos construya la carretera que a inicios de la década de los 70 iniciara su padre el General Omar Torrijos.
En ese entonces, la novedad por la organización de un pueblo moderno con calles, luces, agua potable, escuela, hospital, capilla, radiocomunicación y extensa fuente de empleos en la ganadería, cría de búfalos, aserradero, cultivos de cacaos, plátanos y hasta palmas aceiteras, atrajo la atención nacional e internacional.
Muchos emigraron de otros pueblos pobres y lejanos hasta el orgulloso pueblo que Torrijos mostrara al exterior como un preciado logro y experimento personal.
Llegar a Coclesito entre 1979-1981 desde La Pintada, era cuestión de 45 minutos, y desde Penonomé, solo una hora. Hoy toma varias horas por una carretera perdida por falta de mantenimiento.
Lo que más lamentan sus habitantes es el abandono de este camino, de 34 kilómetros, cuyo recorrido solo puede ser por "maltratados dobles tracción" que constantemente sufren daños mecánicos.
Un viaje regulara dura tres horas horas, pero cinco o más en tiempo de lluvia, teniendo que esperar las crecidas de ríos y quebradas que obstruyen unos 10 pasos a lo largo de esta carretera sin puentes y con solo un vado en el río Ranchería, el más peligroso.