La cancelación por parte del Estado del déficit actuarial de la Caja de Seguro Social (CSS), unos 2,300 millones de balboas, como salida a la crisis financiera de la institución propuso su director Juan Jované, sin embargo, otros sectores indicaron que esta solución sería como "tapar un hueco para abrir otro".
En un documento divulgado recientemente y que se titula "Seguridad Social: Retos, Perspectivas y Soluciones", Jované precisa que producto de los abusos que ha sufrido el sistema solidario de la CSS se ha acumulado una amplia deuda, cuya cancelación debe correr por parte del Estado.
Indica que los aportes para cancelar la deuda pueden lograrse por diversas vías como son las acciones de las empresas privatizadas, parte de las áreas revertidas, una proporción de la renta del Canal de Panamá y la posible emisión de instrumentos financieros del sector público.
Sobre el particular Carlos Abadía, miembro de la mesa del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (PIVM) dentro del Diálogo de la CSS, aseguró que esta propuesta de Jované no va a solucionar el problema de la institución porque es como "tapar un hueco para abrir otro." Abadía destaca que hay que ser realista en presentar soluciones con respecto a la seguridad social, debido a que el Estado no cuenta con 2,300 millones de balboas para cubrir el déficit de la CSS.
Indicó que en caso de que el Estado pague esa astronómica cantidad de dinero, ello conllevaría a un aumento de los impuestos para toda la población. "Esa propuesta además de que no resolvería el problema estructural, va a encarecer el costo de la vida para todos", advirtió el galeno.
Con respecto al sistema de solidaridad, Abadía manifestó que es un convencido de que éste debe mantenerse, pero que no se debe interpretar como "paternalismo ni asistencialismo". Aseguró que para salvaguardar el sistema de solidaridad dentro de la CSS cada sector (empresarios, obreros y Gobierno) tiene que hacer sacrificios y desprenderse de algunos derechos que le otorga la ley a cada uno.
Abadía se mostró partidario de que la medida que se vaya a tomar con respecto a la CSS no se debe prorrogar por motivos de la campaña política que se avecina. "Los problemas estructurales de un país tienen que enfrentarse y posponerlo significa que las soluciones van a ser más traumáticas", advirtió el también ex dirigente médico.
En tanto, Jované rechazó las otras propuestas que presentaron la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP). En cuanto a la alternativa de la OIT, indicó que ésta llevaría a encarecer los niveles de vida y a elevar la tasa de desempleo en caso de que no se corrija el estilo de funcionamiento de la economía.
Con respecto a la propuesta del CoNEP, apuntó que es menos atractiva que la de la OIT, ya que tiene elementos que "golpean seriamente a la mujer panameña, mientras que se genera un sistema de cuentas individuales que conduce a un verdadero régimen de discriminación social".
El catedrático universitario advirtió que tiene el presentimiento que en cualquier momento el sector seguros decidirá no seguir ofreciendo este servicio. Hay compañías que sólo operan en seguros individuales de vida individual, colectivo, accidente individual y colectivo y salud individual y colectivo. Estas compañías han diseñado diferentes tipos de seguro de salud, en función del mercado. De esta forma se ha logrado establecer algunos tipos de cobertura suficientes para que una persona de clase media se hospitalice con coberturas razonables y cuyas pólizas están acordes con dichos costos. En la actualidad se han diseñado planes de hospitalización para las clínicas Bella Vista, Santa Fe y Nacional. Los problemas se producen cuando se trata de enfermedades terminales y el tratamiento es extenso y costoso. De ahí que el deducible ( B/. 2.000 - B/. 5.000 ) establecido en las pólizas médicas resulta, en muchos casos irrisorio. El deducible es la manera efectiva de participar al asegurado en el riesgo para que se cuide más. A mayor utilización del seguro, éste costará más, en consecuencia la persona se cuida más. Se piensa más en la presentación de los reclamos y se esmera en no incurrir en gastos innecesarios. En la práctica es un freno al asegurado para el mejoramiento de los resultados. Las Pólizas de Seguros serán mayores a medida que la persona tenga mayor edad.
La solicitud de una póliza implica pasar por una serie de exámenes médicos que van desde los clásicos exámenes de laboratorio, diagnóstico de la presión arterial, prueba del SIDA, exámenes para identificar sus antecedentes familiares de cáncer, diabetes, problemas cardiovasculares. A mayor solicitud de préstamo en un banco la rigurosidad de los exámenes es más complicada. El criterio básico para otorgar el préstamo bancario y en consecuencia la aprobación de una Póliza de Vida, depende de la edad de la persona solicitante y sus condiciones de salud: presentes y pasadas. En Panamá, luego de 60 años resulta prácticamente imposible que se le apruebe una póliza de cualquier tipo, advirtió Voloj Pereira. El seguro individual no tiene fecha de terminación, el asegurador seguirá asumiendo riesgos aún después de que el asegurado haya superado la edad de 60 años. Es decir hasta que fallece.
Voloj Pereira destacó que en Panamá el índice de personas que adquieren un Seguro de Vida cada día son mayores, debido al conocimiento que tiene de las limitaciones de la Caja de Seguro Social; adicionalmente los bancos al conceder los préstamos exigen como requisito indispensable contar con una Póliza de Vida.
Reconoció que existen problemas en los Seguros Médicos Hospitalarios en Panamá, debido a que hay algunos hospitales que cuando saben que el paciente tiene un Seguro Privado aumentan los costos tanto de las medicinas y de los exámenes y del propio tratamiento. También advirtió sobre el mal manejo de los asegurados en los excesos de reclamos innecesarios y el abuso particular de los médicos que aumentan sus honorarios. Esta situación ha provocado el aumento de las primas y de las Pólizas de Vida.
Sobre el particular el Dr. Fernando Cebamanos, oncólogo de gran trayectoria profesional, explicó que pacientes que han tenido antecedentes de cánceres curables o de bajo riesgo se les niega el Seguro de Vida. Sabemos que el paciente va a sobrevivir y presentamos a las compañías de Seguro, los exámenes de los pacientes, pero se les niega el seguro. Existen casos más dramáticos, agregó Cebamanos, de pacientes que sólo han sido evaluados o a los cuales se les ha practicado una biopsia por un nódulo positivo y que son exhaustivamente investigados para saber si se les otorga el Seguro. Según el oncólogo, los seguros sólo se otorgan a personas de menor riesgo.
Existen en el mercado de seguros una póliza denominada Póliza Cáncer que cubre el diagnóstico, y la hospitalización y algunas, el tratamiento. Sin embargo, hay que ser muy cuidadoso al momento de firmar la Póliza debido a que en el cáncer lo más caro es el tratamiento que es prolongado. El co pago es muy oneroso. Ocurre que las compañías de seguros, como no cubren todos los costos de la enfermedad, terminan no pagando nada porque el paciente no acepta los co pagos onerosos.
Cebamanos advirtió que hay que leer atentamente todas las cláusulas de las pólizas para evitar ser sorprendidos. Es importante saber cuánto le van a reconocer en caso de enfermedad y calcular el resto del pago para atender el cáncer, debido a que es una de las enfermedades de mayor costo de atención.
Agregó el especialista que existen las denominadas enfermedades catastróficas que son el cáncer, la diabetes, algunas enfermedades cardiovasculares, las enfermedades del riñon, sobre todo las que requieren diálisis, y el SIDA. Dichas enfermedades son de atención prolongada, y requieren altas sumas de dinero para hospitalización, honorarios médicos y medicinas.
Por su parte, Roger Barés, quien es el presidente del Comité de Protección al Paciente y sus Familiares, explicó que los seguros de vida son un privilegio para los que pueden pagar una prima mensual de por vida. Reconoció que en Panamá no existe en la población la cultura del cuidado personal que permita gozar un mejor nivel de vida; por el contrario las personas acuden en busca de la atención médica hasta cuando la enfermedad ha avanzado. Advirtió que el problema de las personas que padecen enfermedades catastróficas y que son rechazadas por las compañías de seguros podría solucionarse cuando los asegurados de las compañías privadas se organicen y actúen como grupo.