En medio de la insolvencia económica en que se encuentra el Estado, los diferentes fallos y laudos arbitrales comienzan a convertirse en un peso más para las maltrechas finanzas públicas.
Y es que actualmente las autoridades tendrán que encontrar la forma de obtener 171 millones de dólares para pagar las diferentes demandas contra el Estado panameño. Lo anterior podría convertirse en más deuda para el país.
Sin embargo, las autoridades probablemente no están mirando esta posibilidad, ya que aún se puede negociar con las partes en conflicto el pago de estos compromisos para que disminuya el monto de dinero a pagar por estas demandas.
La mayoría de estos fallos han sido apelados por el Estado panameño, por lo que, a falta de arreglo, habría que esperar la decisión de la Corte Suprema de Justicia.