Los intereses del pueblo estadounidense por el Canal de Panamá se remontan a finales de 1800. Justamente en 1898 el presidente de Estados Unidos, William McKinley expresó en su discurso anual al Congreso, que el control americano era indispensable en vista de los trabajos realizados por los franceses.
Luego, en 1902, la Cámara de Representantes autoriza al mandatario Theodore Roosevelt a proceder con la construcción del Canal por la ruta de Nicaragua, pero ese mismo año en vista de que la Compañía Francesa estaba dispuesta a vender sus derechos y propiedades por $40.000.000, se envía otro informe recomendando la construcción del Canal por el Istmo de Panamá.
En 1903, se firma en Washington el Tratado Herran-Hay que autoriza a Estados Unidos la construcción del Canal de Panamá. En 1904, el teniente Mark Brooke, Oficial de la Armada Norteamericana, en representación de Estados Unidos, acepta la transferencia de las propiedades de la Compañía Nueva del Canal de Panamá.
En 1913, el presidente norteamericano Woodrow Wilson desde la Casa Blanca en Washington oprimió un botón eléctrico haciendo explotar la dinamita que voló el dique de Gamboa, uniendo las aguas de los océanos Pacífico y Atlántico.
El vapor Ancón, en 1914, realiza el primer tránsito comercial de océano a océano. Pero en 1920, se inaugura oficialmente el Canal de Panamá por los Presidentes Woodrow Wilson y Belisario Porras.
Posteriormente, en 1935, el presidente Franklin Roosevelt arriba a Balboa. Y en 1942 se firma el Convenio entre Panamá y Estados Unidos sobre arrendamiento de sitios de defensa en la República de Panamá.
Negociaciones tormentosas y un ambiente de violencia en enero de 1964, condujeron tras sucesivos acuerdos entre ambos países, a la firma el 7 de septiembre de 1977, del Tratado Torrijos-Carter.
Finalmente la Presidenta de la República de Panamá en 1999, Mireya Moscoso y el ex presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, firmaron el Canje de Notas que formaliza la transferencia a Panamá de la vía interoceánica en ese mismo año.
Pero, en el 2005 siguen presentes los intereses del pueblo estadounidense. La ampliación de la vía es la razón de hoy.
Lo cierto es que el propio administrador del Canal, Alberto Alemán Zubieta ha dicho que "si el proyecto para construir el tercer juego de esclusas es viable, el mismo Canal podría financiar esta costosa obra valorada en más de 9 mil millones de dólares".
(última parte)
Para Paredes, haber censado a las personas que viven cerca del Miramar fue un procedimiento "sin delicadeza", porque todos esos datos se pudieron investigar sin necesidad de ir de puerta en puerta.
A la memoria del general retirado vino la visita del presidente de Nicaragua, Anastasio Somoza, en 1952, cuando según mencionó, "prácticamente se le metió en una caja fuerte, nada más se le dejaba sacar la cabeza".