El legislador Alberto Magno Castillero, miembro del Partido Solidaridad, se constituyó ayer en el voto que rompió el equilibrio y permitió que el veterano arnulfista, Jacobo Salas, se convirtiera en el nuevo presidente de la Asamblea Legislativa, a pesar de la inasistencia de los hermanos Francisco y Marco Ameglio que consideraron esta elección como una "imposición" del Organo Ejecutivo.
La votación quedó 35 votos a favor de Salas, mientras que su único oponente, el legislador Felipe Cano del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD) logró 34 votos.
Marco y Francisco Ameglio, ambos legisladores arnulfistas, cumplieron su advertencia y no asistieron a la sesión, por lo que no votaron a favor del legislador Salas; sin embargo, esto no impidió que el oficialismo mantuviera el control de la última junta directiva de este órgano del Estado que concluye su labor el 31 de agosto del 2004. Acompañarán a Salas, Héctor Aparicio del MOLIRENA y Noriel Salerno del Partido Liberal Nacional (PLN).
La bancada opositora mantuvo el apoyo de 31 legisladores del PRD, incluyendo a los "disidentes" Olivia de Pomares y Carlos Alvarado, además de los dos legisladores del Partido Popular y Raúl Cortizo. Mientras que Manuel De La Hoz, Arcelio Batista y Carlos Afú, también legisladores "disidentes" del PRD, mantuvieron el apoyo al oficialismo.
Durante la votación, el legislador Héctor Alemán, expresó que en esta ocasión los legisladores de aquellos grupos que "se autodenominan" oposición tenían la oportunidad de demostrar que no son parte del oficialismo, pero los resultados evidencian que hay sólo dos partidos que se oponen al gobierno, el PRD y el Partido Popular (PP).
El nuevo presidente hizo un llamado a iniciar un nuevo período de optimismo y fe, "dejemos a un lado el incipiente odio que permea en unos cuantos desajustados espirituales".
Salas era presidente de la Asamblea Legislativa en octubre de 1968 cuando el golpe de Estado militar que derrotó al entonces presidente de la República, Arnulfo Arias Madrid.
En una especie de autocrítica, el nuevo presidente de la Asamblea mencionó que después de la invasión, este órgano del Estado, no había ejercido a plenitud, la labor fiscalizadora que le corresponde, sobre todo en lo que respecta a la aprobación del presupuesto general del Estado y el presupuesto de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), razón por la cual propuso una reforma al Reglamento Interno al respecto.
A la vez señaló que la Asamblea debe hacer un esfuerzo para que se le presente anualmente la ley general de sueldos, a fin de lograr que se haga justicia a los servidores públicos y se acabe con la disparidad de salarios que existe.
De ser así, entonces aún no se han cumplido los diez días hábiles que da esta dependencia del MEF para que las personas que tienen objeción a que se otorgue Concesión Administrativa expongan sus puntos de vista, ya que el Edicto 075 de solicitud de la compañía Luna Brillante se fijó en lugar visible de la Dirección de Catastro el 21 de agosto y por ende los diez días hábiles se cumplen mañana 3 de septiembre.
Las agrupaciones de la sociedad civil que se oponen a la construcción de la rampa, precisan que si Luna Brillante no ha recibido una "concesión administrativa", por parte de una autoridad competente, entonces todos los permisos que recibió de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM); de la Dirección de Obras y Construcciones; del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y del Ministerio de Vivienda (MIVI), carecen de validez, por lo que la empresa debe suspender inmediatamente la construcción de la rampa privada al Multicentro.
Las agrupaciones exigen el respeto a las leyes panameñas, a la conservación de la Bahía de Panamá, a la protección de los bienes que son patrimonio del Estado y respeto a todos los ciudadanos.