Una muestra pictórica que mezcla juventud y pacífica convivencia se exhibirá desde el próximo martes en el Ministerio de Educación.
Aunque no se trata de pintores profesionales en la mayoría de los casos, esta exhibición es un esfuerzo por canalizar la energía, la destreza y el pensamiento de la niñez y adolescencia hacia lo positivo y el pleno desarrollo del ser humano.
La exposición "No a la violencia" intenta transmitir el mensaje de que la mayoría de los estudiantes piensa distinto a una minoría que protagoniza enfrentamientos, manifiesta Rigoberto López, director Nacional de Asuntos Estudiantiles del ministerio.
López señaló que la convocatoria tuvo amplia acogida, pues participaron unos 500 trabajos, de los cuales un jurado seleccionó 30 de ellos.
Las técnicas son sencillas: lápices de colores, témpera y acuarela, aunque algunos casos incluyen óleo.
Al explicar los elementos que se evaluaron, Edgar Urriola, presidente del jurado, detalló que se tomó en cuenta la creatividad, la relación del dibujo con el tema, la técnica empleada y el mensaje expresado.
El jurado tomó un día del pasado mes de agosto para estudiar cada trabajo y seleccionar a los 30 que más se apegaron al concepto base de la convocatoria.
Urriola, director del Centro de Arte y Cultura, afirmó que la temática desarrollada por los estudiantes tanto del nivel primario como secundario fue impactante.
El llamado a participar en este concurso se dio en un momento en que periódicamente se escenificaban enfrentamientos entre estudiantes, entre estudiantes y profesores, o entre padres de familia y profesores.
Las energías que debían ser encaminadas hacia la vida positiva y aprovechamiento académico, eran utilizadas como abono de un camino de intolerancia.
Pero en medio de la situación llegó la voz de alto, de reflexión, y la manera ideal era a través de la libre expresión de los estudiantes.
Las formas de manifestar las inquietudes varían de acuerdo con la edad, por lo que el concurso se dividió en cinco categorías, cada una de ellas con premios de incentivo.
Urriola dijo que algunas obras no calificaron por contener elementos de violencia en sí, como eran estudiantes con cuchillos. Explicó que ello iba en contra de la temática de no violencia que se quería resaltar.
Los trabajos seleccionados muestran motivos de palomas, ángeles, elementos espirituales, todo dentro del entorno educativo, adelantó el presidente del jurado.
El pacifismo fue evidente en la visión de muchos estudiantes que participaron, y expresa el deseo de una tranquila convivencia.
En la primera categoría de I a III grado se hicieron acreedores a 100, 75 y 50 balboas de premio los estudiantes Itzel Castillo, Rajid Pérez y Marilín Quintero. Estudian en las escuelas Ciudad Jardín Mañanitas, José Agustín Arango y Ricardo Miró, respectivamente.
En la segunda categoría, de IV a VI grado, los ganadores son Michelle Chiú, César Martínez y Luis Ricardo Vásquez, del Espiscopal Panamá, San Cristóbal de Juan Díaz y Estado de Israel, respectivamente.
Del VII a IX grado los triunfadores son Reynaldo Saavedra, Karen Ibargüen y Johana Escibor, los que en su orden, estudian en el Primer Ciclo Guararé, República de Haití y el Instituto Alfredo Cantón.
En el segundo ciclo el monto de la premiación fue de 150, 100 y 75 balboas para los primeros tres lugares, ocupados por Danny Rojas, Michael McGrath y Verónica Ramos. El primero estudia en el Instituto América, y los otros en el Colegio La Salle.
La quinta categoría incluyó jóvenes de Artes Plásticas en el nivel técnico o de bachillerato. Los galardonados son Joselín Almanza, Priscila Dumani y Julián Zambrano. La primera cursa estudios en Artes Plásticas del Instituto Nacional de Cultura al igual que quien ocupó el tercer lugar, en tanto que la del segundo premio estudia en el Centro de Arte y Cultura.
Sobre estas premiaciones, Urriola señaló que no fue tan fácil por la calidad de los trabajos, y que cada una de las categorías tiene tres menciones de honor.
La exhibición de los trabajos ganadores será hasta el 14 de septiembre en la sede del Ministerio de Educación, ubicado en Los Ríos, corregimiento de Ancón.